La España de Yolanda Díaz: el salario mínimo se convierte en el sueldo más habitual
porMacarena Martínez Guerrero-Laverat
politica
Los datos reflejan un cambio profundo respecto a la situación de hace apenas unos años
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Las sucesivas subidas del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) han alterado de forma significativa el mapa salarial español. Hasta el punto de que los 1.221 euros mensuales fijados para 2026 se han convertido en la remuneración más frecuente entre los trabajadores, según un informe elaborado por la Fundación Civismo.
Los datos reflejan un cambio profundo respecto a la situación de hace apenas unos años. En 2018, solo el 3,5% de los asalariados percibía una cantidad equivalente al salario mínimo. Seis años después, ese porcentaje ha escalado hasta el 12,7%, lo que sitúa al SMI como una de las referencias salariales más extendidas del mercado laboral.
Para los autores del estudio, esta evolución evidencia que el salario mínimo ha dejado de desempeñar únicamente una función de protección para las rentas más bajas. Su influencia se extiende ahora a una parte cada vez más amplia de la estructura retributiva del país.
Un efecto que alcanza a millones de trabajadores
La relevancia del SMI no se limita a quienes cobran exactamente esa cantidad. El informe destaca que el 22,8% de los afiliados percibe ingresos situados hasta un 25% por encima del mínimo legal. En la práctica, esto supone que cerca de uno de cada cuatro trabajadores se encuentra en una franja salarial estrechamente vinculada a las futuras decisiones que adopte el Gobierno sobre esta materia.
La Fundación Civismo sostiene que esta dinámica ha favorecido una progresiva compresión de los salarios. Los trabajadores con menores ingresos han registrado incrementos más intensos que el resto, reduciendo las diferencias retributivas entre distintos niveles de responsabilidad y cualificación.
A juicio de los autores, esta tendencia plantea interrogantes sobre los incentivos asociados a la formación y la especialización profesional. Cuanto menor es la distancia salarial entre empleos con distintos requisitos de cualificación, mayor es el debate sobre el impacto que ello puede tener en determinadas decisiones laborales y educativas.
El debate sobre el empleo sigue abierto
El estudio también analiza las posibles consecuencias de las subidas del salario mínimo sobre la creación de empleo. Según sus estimaciones, los incrementos acumulados desde 2018 habrían tenido un efecto especialmente visible en colectivos como los jóvenes, los trabajadores con menos experiencia y las pequeñas empresas.
La entidad considera que el principal impacto no se habría traducido tanto en despidos como en una menor capacidad para generar nuevas contrataciones. En este sentido, el informe señala que un 21% de las empresas consultadas reconoce haber reducido su ritmo de incorporación de personal tras los últimos aumentos del SMI.
Frente a estas conclusiones, el Ejecutivo defiende que la revalorización del salario mínimo ha contribuido a mejorar el poder adquisitivo de millones de trabajadores y a reducir situaciones de precariedad laboral. Sin embargo, los autores recuerdan que la productividad española continúa por debajo de la media europea, un factor que mantiene vivo el debate sobre los efectos de esta política en la competitividad empresarial, el empleo y el crecimiento económico.