Nueva Melilla apenas llevaba unas semanas inscrita oficialmente como partido político cuando una de sus propuestas terminó apareciendo en un informe interno de la Guardia Civil. La formación plantea un cambio profundo en la frontera de la ciudad autónoma: suprimir la valla con Marruecos y avanzar hacia un modelo de mayor cooperación con el país vecino.
La organización está liderada por Mohamed Bussian, antiguo integrante de Coalición por Melilla (CpM), y quedó registrada oficialmente el pasado mes de junio. Su proyecto político pretende marcar distancias con CpM, a la que desde la nueva formación han llegado a definir como una "marca muerta".
Entre sus planteamientos figura transformar la relación entre Melilla y la cercana ciudad marroquí de Nador. Nueva Melilla apuesta por incrementar las inversiones compartidas, desarrollar proyectos conjuntos y estrechar la colaboración institucional y económica entre ambos territorios.
El precedente elegido por el partido es Gibraltar. Después del acuerdo entre España, la Unión Europea y Gibraltar que contempla la desaparición de la verja, la formación defendió trasladar una fórmula similar a Melilla. Su argumento es que una frontera menos rígida podría favorecer las relaciones con Marruecos sin que ello implique, según sostiene el propio partido, modificar las posiciones políticas existentes sobre soberanía.
El precedente elegido por el partido es Gibraltar
La propuesta no ha pasado inadvertida para las Fuerzas de Seguridad. Un documento interno de la Guardia Civil fechado el 22 de julio recoge expresamente la petición de retirar la valla. Se trata de uno de los informes que posteriormente han sido desclasificados por el Gobierno.
El análisis fue elaborado en el ámbito de la unidad dedicada a coordinar la lucha contra la inmigración irregular en el Estrecho, el mar de Alborán y las aguas próximas. Para confeccionarlo se utilizó información remitida desde las agregadurías de Interior en Marruecos y Argelia, además del seguimiento de fuentes abiertas y de los propios análisis realizados por el instituto armado.
La referencia a Nueva Melilla aparece mientras la Guardia Civil examinaba lo que estaba ocurriendo en las fronteras españolas del norte de África. Durante la semana del 13 al 19 de julio, los agentes habían observado un incremento de las entradas a nado tanto en Ceuta como en Melilla.
En ese escenario, la documentación señala que Nueva Melilla y la comunidad musulmana melillense habían planteado retirar la valla siguiendo el ejemplo de Gibraltar y justificaban esa posibilidad en una mayor cooperación entre España y Marruecos.
El mismo análisis aportaba, sin embargo, otro dato sobre la actuación marroquí durante aquellos días. La Guardia Civil apreciaba una mayor colaboración de la Marina Real de Marruecos para impedir entradas a nado en las ciudades autónomas. También mencionaba la actuación de la Gendarmería en Nador contra uno de los traficantes de personas más buscados.
Todo ello quedó registrado ocho días antes de los graves acontecimientos del 30 y 31 de julio en Ceuta, cuando decenas de miles de personas trataron de acceder a territorio español.