El Gobierno vasco ha concedido el tercer grado penitenciario a Henri Parot, uno de los miembros de ETA con un historial criminal más extenso. El terrorista fue condenado por el asesinato de 39 personas y acumuló penas cercanas a los 4.800 años de prisión por diferentes delitos.
La decisión ha provocado la reacción inmediata del Colectivo de Víctimas del Terrorismo, Covite. Su presidenta, Consuelo Ordóñez, ha calificado de "inaceptable" que Parot pueda acceder ahora a un régimen de semilibertad sin haber mostrado un arrepentimiento que considere suficiente.
Ordóñez sostiene que no existe por parte del etarra un arrepentimiento "real, público y verificable" por los crímenes cometidos. También critica que el tercer grado vuelva a apoyarse, según denuncia, en escritos privados y formulaciones genéricas de rechazo a la violencia.
39 asesinatos y casi 4.800 años de condenas
Henri Parot fue uno de los integrantes más sanguinarios de ETA. Entre los atentados por los que fue condenado se encuentra la matanza contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza en 1987, donde fueron asesinadas once personas.
Entre las víctimas de aquel atentado había cinco niños, mientras otras 88 personas resultaron heridas. Este crimen forma parte del historial por el que Parot terminó acumulando condenas próximas a los 4.800 años de cárcel.
Este es Henri Parot, el etarra "más sanguinario" al que el Gobierno vasco concede el tercer grado tras 39 asesinatos
Las sentencias incluyeron delitos de asesinato, asesinato en grado de tentativa, lesiones, estragos, detenciones ilegales, depósito de armas y explosivos y pertenencia a banda terrorista. En total, 39 personas fueron asesinadas en acciones por las que Parot resultó condenado.
Covite considera especialmente grave que su situación penitenciaria se flexibilice sin una ruptura pública y clara con ETA. Ordóñez denuncia que Parot no ha expresado un arrepentimiento sincero ni ha realizado una desvinculación "clara, inequívoca y verificable" con la organización terrorista.
Covite carga contra la política penitenciaria vasca
La presidenta de Covite rechaza que este tercer grado pueda presentarse como una medida ordinaria de reinserción. A su juicio, responde a una política penitenciaria que beneficia progresivamente a los antiguos miembros de ETA sin exigirles un arrepentimiento suficiente.
"No estamos ante una verdadera política de reinserción, sino ante una política penitenciaria puesta al servicio de la izquierda abertzale y de su objetivo histórico de vaciar las cárceles de presos de ETA sin exigirles arrepentimiento", ha denunciado Ordóñez.
Para el colectivo de víctimas, la concesión del tercer grado a Henri Parot vuelve a evidenciar una política que consideran profundamente injusta para quienes sufrieron el terrorismo. Covite insiste en que la semilibertad llega pese al historial de uno de los etarras con mayor número de asesinatos a sus espaldas.