El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se pronunció el pasado miércoles sobre la libertad en las redes sociales, pero no para bien. El socialista anunció que debe haber mayor control en las redes sociales para controlar las informaciones que circulan. Un intento más por coaccionar la libertad de expresión.
Sánchez lanzó el nuevo Observatorio de Derechos Digitales desde la empresa pública Red.es, un ente público que es objeto de investigación judicial en el 'caso Begoña Gómez', mujer del presidente. Begoña Gómez trasladó cartas de recomendación a Red.es, un organismo público dependiente del ejecutivo Nacional, el que está a cargo de su marido. De acuerdo con los investigadores de la Guardia Civil, Barrabés recibió 10 millones de euros en contratos públicos.
En un acto celebrado el pasado miércoles, Pedro Sánchez anunció que:
No podemos permitir que el espacio digital se convierta en el salvaje Oeste.
Tras esto, el socialista subrayó que en las plataformas digitales no se puede permitir insultos, amenazas, abusos o estafas sin que haya consecuencias. Un discurso que, en principio, suena razonable si no se tiene en cuenta todos los escándalos de corrupción que salpican la imagen de su Gobierno.









