Uno de los puntos más destacados es la nueva legislación que exime a las entradas de capital extranjero del impuesto sobre la renta. Anteriormente, las inversiones que superaban los $150,000 estaban sujetas a un impuesto del 20%, una barrera significativa que ahora ha sido eliminada.
El gobierno de Bukele además ha anunciado varios proyectos de infraestructura a gran escala que ofrecen oportunidades sustanciales para las empresas estadounidenses. Estos incluyen proyectos en conectividad, logística, aeropuertos, energía y agua. La mejora de la infraestructura es vista como un pilar fundamental para el crecimiento económico sostenible del país.
Además, el Ministerio de Hacienda ha implementado medidas efectivas para gestionar y pagar la deuda a corto plazo, eliminando la amenaza de un default soberano inminente. A pesar de esto, el informe reconoce que el país aún enfrenta desafíos fiscales significativos debido a su alto nivel de deuda.
El papel del Bitcoin en El Salvador
Uno de los aspectos más discutidos de la política económica de Bukele ha sido la adopción del bitcoin como moneda de curso legal. Aunque esto ha generado controversia por parte de ciertos actores económicos, el Departamento de Estado señala que la criptomoneda ha proporcionado a El Salvador una notable visibilidad internacional, atrayendo a turistas y posibles inversores.
El perfil de inversiones de Estados Unidos admite que, a pesar de las preocupaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), el bitcoin no representa un riesgo significativo para la economía salvadoreña. De hecho, se considera que ha contribuido a la popularidad del país como destino turístico y de inversión.