La estadística de delitos contra la libertad sexual correspondiente a 2024 vuelve a mostrar una diferencia entre el peso de la población extranjera en España y su presencia en las actuaciones policiales relacionadas con este tipo de criminalidad.
De las 14.375 personas detenidas o investigadas contabilizadas por el Ministerio del Interior, 5.641 tenían nacionalidad extranjera. Es decir, aproximadamente cuatro de cada diez. Los españoles sumaron 8.734 casos.
La comparación resulta especialmente significativa si se tiene en cuenta que los extranjeros representan alrededor del 15% de la población residente en España.
El fenómeno presenta además importantes diferencias dependiendo de la nacionalidad.
En números absolutos, Marruecos encabeza los registros entre los extranjeros, con 1.100 personas detenidas o investigadas. Colombia aparece a continuación con 676, mientras que Perú contabiliza 297 y Argelia, 241.
El orden cambia cuando se tiene en cuenta el tamaño de las respectivas poblaciones residentes.
Al cruzar las cifras publicadas por Interior con los datos demográficos del INE, la población argelina aparece con una de las mayores diferencias respecto a la española. Una estimación realizada sobre hombres de entre 18 y 50 años sitúa la tasa en aproximadamente 839 casos por cada 100.000 argelinos, frente a unos 103 entre los españoles de ese mismo grupo.
Eso supondría una tasa algo más de ocho veces superior.
Eso supondría una tasa algo más de ocho veces superior
No se trata, sin embargo, de una ratio publicada directamente por el Ministerio del Interior. El cálculo combina dos fuentes diferentes y tiene una limitación: el informe proporciona las cifras por nacionalidad, pero no permite separar simultáneamente nacionalidad y sexo. Por ello, se utiliza el total de cada nacionalidad frente a la población masculina seleccionada.
La elevada presencia de hombres entre los detenidos o investigados —alrededor del 93%— permite aproximar la comparación, pero no elimina esa limitación estadística.
Argelia tampoco es el único país que presenta una tasa estimada superior a la española. Los cálculos sitúan también por encima a ciudadanos procedentes de Ecuador, Perú, Honduras, Colombia, Senegal o Marruecos, aunque con diferencias menores.
Todo ello se produce mientras los delitos sexuales registrados en España mantienen niveles considerablemente superiores a los de hace seis años. En 2024 se contabilizaron 22.846 delitos contra la libertad sexual, un 66% más que en 2018.
Las cifras policiales requieren, además, una distinción fundamental: ser detenido o investigado no significa haber sido condenado. Tampoco estos datos permiten determinar por sí mismos por qué existen diferencias entre grupos de población, ya que no incorporan ajustes por factores como edad detallada, renta, educación, distribución geográfica o situación administrativa.