El presidente de EE.UU., Donald Trump, ordenó destituir a todos los fiscales federales designados por su predecesor, Joe Biden. Trump justificó su decisión en Truth Social, afirmando que el Departamento de Justicia ha sido "politizado como nunca antes".
"He ordenado el cese de TODOS los fiscales de la 'era Biden'. Debemos limpiar la casa y restaurar la confianza en la justicia", dijo. El despido de fiscales de gobiernos anteriores es común.
Estados Unidos cuenta con 93 fiscales federales, uno por cada distrito judicial, salvo en dos distritos que comparten un mismo fiscal. Desde la victoria de Trump en noviembre, varios fiscales de Biden renunciaron anticipando cambios con la llegada de la nueva administración.

Sin embargo, esta destitución masiva se enmarca en una reestructuración del Departamento de Justicia impulsada por la Casa Blanca. El expresidente ha criticado en numerosas ocasiones a la institución, acusándola de estar en su contra y de actuar de manera partidista.
Durante su primer mandato, Trump tuvo una relación tensa con el Departamento de Justicia, especialmente tras el "Rusiagate". Su desconfianza creció con las investigaciones sobre su supuesta interferencia en las elecciones y su papel en el asalto al Capitolio.








