El doble juego del Gobierno con el campo: impulsa un plan de fertilizantes y bloquea una rebaja fiscal en la UE
El doble juego del Gobierno con el campo: impulsa un plan de fertilizantes y bloquea una rebaja fiscal en la UE
porMacarena Martínez Guerrero-Laverat
politica
El Ejecutivo presentó esta semana su estrategia para reducir los costes del sector agrario, mientras sus eurodiputados rechazaban suspender la tasa europea que grava los fertilizantes importados en situaciones de crisis
Compartir:
El Gobierno de Pedro Sánchez vuelve a situarse en el centro de la polémica por su política agraria. Apenas unas horas después de presentar el Plan Estatal de Fertilizantes, con el que pretende reducir la dependencia exterior y aliviar los costes de agricultores y ganaderos, los eurodiputados socialistas votaron en contra de una iniciativa para permitir la suspensión temporal de la tasa del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) aplicada a los fertilizantes importados cuando se produzcan situaciones excepcionales de mercado.
La decisión ha reabierto el debate sobre la estrategia del Ejecutivo en materia agraria. Mientras en España defiende un paquete de medidas para reforzar la autonomía del sector y contener el precio de los fertilizantes, en Bruselas mantiene su respaldo al impuesto europeo, cuya aplicación, según denuncian organizaciones del sector y la oposición, contribuye a encarecer aún más los costes de producción.
El Gobierno presentó este lunes un plan que aspira a estar plenamente operativo en 2027 y que se apoya en tres pilares: impulsar la agricultura de precisión, reducir la dependencia exterior mediante una mayor producción nacional de fertilizantes y mejorar la transparencia del mercado para anticipar futuras tensiones en los precios.
El doble juego del Gobierno con el campo: impulsa un plan de fertilizantes y bloquea una rebaja fiscal en la UE
Polémica por la estrategia del Ejecutivo
Durante la presentación del plan, Pedro Sánchez aseguró que el objetivo es ofrecer una respuesta "estructural" para construir una agricultura "más sostenible, más eficiente y menos dependiente del exterior". El presidente defendió que la iniciativa permitirá proteger al sector primario "con hechos y no solo con palabras".
Sin embargo, la coincidencia con la votación celebrada en el Parlamento Europeo ha alimentado las críticas hacia el Ejecutivo. La propuesta rechazada planteaba activar una cláusula que permitiría suspender temporalmente la tasa del CBAM en caso de crisis, una herramienta que, según sus defensores, contribuiría a reducir el precio de los fertilizantes en un momento de fuerte presión sobre los costes del campo.
Desde el entorno del sector agrario se insiste en que el encarecimiento de los fertilizantes continúa siendo uno de los principales problemas para agricultores y ganaderos. La controversia vuelve a poner sobre la mesa el difícil equilibrio entre las políticas medioambientales impulsadas por la Unión Europea y las reclamaciones de un sector que reclama medidas inmediatas para mejorar su competitividad.