La Policía Nacional ha detectado en Ceuta a diez ciudadanos marroquíes que ya habían sido expulsados anteriormente de España por su relación con procesos de radicalización islamista. Según publica El Mundo los agentes localizaron sus identidades durante las actuaciones desplegadas tras la entrada masiva de personas registrada en la ciudad autónoma a finales de julio. Las comprobaciones policiales permitieron descubrir que estos diez hombres tenían vigente una prohibición de entrada en territorio español.
Pese a esa restricción, consiguieron acceder a Ceuta durante los días de mayor presión sobre la frontera y quedaron posteriormente bajo control policial.
Una vez confirmados sus antecedentes, la Policía activó los procedimientos correspondientes y los diez ciudadanos fueron devueltos a Marruecos. El caso ha puesto nuevamente el foco sobre la dificultad que supone identificar a todas las personas que entraron en Ceuta durante aquellas jornadas. El elevado número de llegadas obligó a los agentes a realizar miles de comprobaciones en un escenario marcado por la presión sobre los servicios policiales.
Entre esas actuaciones se encuentra la consulta de antecedentes y de posibles órdenes o restricciones que afecten a quienes son identificados.
La Policía Nacional ha detectado en Ceuta a diez ciudadanos marroquíes que ya habían sido expulsados anteriormente de España
En este caso concreto, los sistemas de información policial permitieron detectar que los diez hombres ya habían sido objeto de actuaciones anteriores.
La Policía mantiene además especial vigilancia sobre posibles perfiles relacionados con procesos de radicalización y extremismo violento. El objetivo es evitar que personas que representan una potencial amenaza puedan aprovechar una situación de descontrol para permanecer en España. Las fuerzas de seguridad cuentan con procedimientos específicos para analizar estos perfiles y comprobar cualquier antecedente relacionado con el terrorismo yihadista.
La identificación de los diez ciudadanos marroquíes demuestra la importancia de estos controles después de una entrada masiva de personas.
Los agentes continúan trabajando en Ceuta para completar identificaciones y determinar la situación legal de quienes todavía permanecen en la ciudad. La labor policial se desarrolla además mientras se mantienen otros dispositivos destinados a garantizar la seguridad en las calles de la ciudad autónoma. Los efectivos deben atender al mismo tiempo posibles delitos, localizar a menores, controlar la situación administrativa y responder ante situaciones de riesgo.
La presión generada por la llegada masiva ha multiplicado las tareas que deben asumir los cuerpos de seguridad desplegados en Ceuta.
La Policía Nacional ha detectado en Ceuta a diez ciudadanos marroquíes que ya habían sido expulsados anteriormente de España
En el ámbito antiterrorista, los controles adquieren una importancia especial debido a la necesidad de detectar cualquier indicio de radicalización.
Las autoridades mantienen la vigilancia sobre aquellos individuos cuyos antecedentes o circunstancias puedan requerir una intervención específica. La investigación permitirá determinar si existen más personas entre las identificadas que tengan restricciones de entrada o antecedentes relevantes.
Mientras tanto, la Policía continúa con las comprobaciones necesarias para garantizar que quienes permanecen en Ceuta cumplen los requisitos establecidos.
El episodio refleja uno de los retos derivados de la crisis migratoria: identificar a miles de personas en un periodo muy reducido. Los agentes deben cruzar información y verificar antecedentes antes de adoptar decisiones sobre cada una de las personas localizadas. En los diez casos detectados, las comprobaciones permitieron confirmar las restricciones existentes y ejecutar nuevamente su expulsión hacia Marruecos.
La Policía mantiene así abierta la vigilancia sobre posibles perfiles de riesgo mientras continúa el proceso de identificación en la ciudad autónoma.