El uso de la alta velocidad en España atraviesa uno de sus peores momentos en los últimos años. Los últimos datos reflejan un fuerte retroceso en el número de viajeros, en un contexto marcado por incidencias en la red ferroviaria y crecientes críticas a la gestión del Ministerio de Transportes, en concreto a la gestión de Óscar Puente.
En este escenario, el accidente de Adamuz ha actuado como detonante de una caída que evidencia el impacto de los problemas acumulados en el sistema ferroviario, poniendo el foco en la política de infraestructuras y en la respuesta del Gobierno ante estas situaciones.
El uso de la alta velocidad en España ha caído un 32,1 % interanual en febrero, coincidiendo con el mes posterior al accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), según los datos publicados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Se trata del mayor descenso registrado desde la pandemia.
Esta caída ha tenido un impacto directo en el conjunto del transporte ferroviario interurbano, que retrocedió un 15,8 % en el mismo periodo, en un contexto marcado por incidencias en la red y problemas operativos acumulados en los primeros meses del año.
Incidencias y pérdida de confianza en el servicio
Los datos de febrero reflejan no solo las consecuencias del accidente de Adamuz, sino también otras incidencias registradas en la red ferroviaria, incluidas las de los servicios de Cercanías en Cataluña. En este escenario, el uso de los trenes de cercanías cayó un 13,8 % interanual.







