El Ejecutivo liderado por Pedro Sánchez cuenta con 11.218 funcionarios y asesores nombrados por libre designación en los 22 ministerios.
Este método de provisión, criticado por el Tribunal Supremo, debería ser restrictivo y excepcional. Sin embargo, se ha convertido en una fórmula recurrente para situar a personal afín en puestos clave, sin necesidad de superar concursos de méritos.
En los ministerios, hay 7.323 funcionarios que accedieron a sus cargos por designación directa. Además, los entes dependientes, como la Agencia Tributaria o el CSIC, cuentan con 3.100 cargos nombrados por criterios subjetivos.
A esto se suman 1.749 vacantes que están diseñadas para ser cubiertas de forma discrecional.
El sistema de libre designación permite acceder a puestos relevantes sin acreditar antigüedad en la Administración. Esta práctica otorga a los designados condiciones laborales y salariales ventajosas, incluyendo sueldos superiores gracias a complementos específicos.
Asesores en Presidencia y otros ministerios
El Gobierno también cuenta con 795 asesores y personal de confianza, según el Registro de Empleados Públicos. Presidencia, con 444 asesores, multiplica por diez el número que tiene el primer ministro británico.
Estas plazas, diseñadas para personal eventual, desaparecen cuando cesa quien realiza el nombramiento.
Los asesores suelen ocupar puestos de nivel 30, el más alto en la Administración española, con salarios superiores a muchos cargos electos.

Exteriores, el ministerio con más designaciones
El Ministerio de Exteriores lidera las designaciones a dedo, con un 60% de sus plazas ocupadas por libre designación. Cancilleres, cónsules y operadores de comunicaciones accedieron a sus puestos sin concurso.
Estas decisiones corresponden al ministro José Manuel Albares y otros altos cargos.








