La Universidad Complutense de Madrid dedicó menos de cuatro horas a la supervisión de la Cátedra de Transformación Social Competitiva. La que estaba dirigida por Begoña Gómez, la mujer del presidente del Gobierno. Esto, a pesar de que el reglamento establece que su comisión mixta de seguimiento debía encargarse de su control, administración y supervisión.

Según las normas de la UCM, este órgano, compuesto por representantes de la universidad y de las empresas colaboradoras, debía reunirse al menos una vez al año en sesión ordinaria. También, cuando fuese requerido en sesiones extraordinarias. Su misión incluía la revisión del plan de actividades, el presupuesto y la memoria económica de la cátedra, así como la propuesta del responsable de su dirección.
La comisión mixta de seguimiento de la Cátedra de Transformación Social Competitiva de la Complutense se reunió en tres ocasiones, según OkDiario.

La primera reunión tuvo lugar el 30 de octubre de 2020. Esto, el mismo día en que la Complutense firmó el convenio con Reale Seguros y la Fundación La Caixa para su creación. En ese encuentro, que duró apenas media hora, se propuso a Begoña Gómez como directora de la cátedra.
Todo ello, pese a que no posee una licenciatura oficial y su designación incumplía el reglamento, que exigía que el cargo recayera en un docente con vinculación permanente con la UCM. Aun así, su nombramiento fue elevado al rector Joaquín Goyache, ahora también imputado, para su ratificación.








