La delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, ha enfrentado fuertes críticas por su actuación durante la reciente DANA, que azotó la región con graves inundaciones y daños materiales. Diversos sectores, desde la Generalitat hasta alcaldes locales de su mismo partido. Han cuestionado su capacidad de respuesta y comunicación, revelando una preocupante falta de coordinación que pudo agravar los efectos de la tormenta.
Pilar Bernabé ha pasado por diversos cargos en la administración pública. Desde monitora deportiva en un parque acuático hasta asesora del PSPV, antes de llegar a su actual posición.
A lo largo de su trayectoria, su gestión ha generado controversias, especialmente en temas de empleo y deportes. Con cuestionables decisiones en la renovación de concesiones deportivas y la ejecución de programas laborales poco efectivos. La falta de renovación de concesiones deportivas en Valencia y las críticas a su gestión de proyectos de empleo online sin prácticas son solo algunos ejemplos de su historial administrativo.

La Fundación Valencia Activa, bajo su supervisión, realizó cursos criticados por su limitada eficacia y organización, y mantuvo contratos de personal que la Agencia Valenciana Antifraude consideró irregulares. Además, la construcción de infraestructuras deportivas, como pequeñas piscinas en barrios de la ciudad, fue considerada insuficiente para las necesidades locales. Todo esto ha añadido peso a las críticas sobre su preparación para gestionar situaciones de emergencia.
La gestión de Bernabé en la crisis de la DANA
Durante la emergencia, Bernabé participó en las reuniones del Centro de Coordinación Operativa Integrada y según solicitó ayuda militar para asistir en las zonas afectadas. Sin embargo, los críticos aseguran que su liderazgo y capacidad de respuesta fueron insuficientes. Algunos afirman que no se prepararon correctamente los recursos ni se informó adecuadamente a la ciudadanía, lo cual agravó las consecuencias del temporal.









