Jupol calificó la medida como un "escándalo absoluto"
Sarah Santaolalla sigue en el foco tras la noticia publicada por ABC en la que se afirma que la tertuliana de izquierdas tendría un escolta encargado de velar por su seguridad. Esto ocurre después del encontronazo que tuvo con el periodista de EDATV, Vito Quiles. Los hechos se remontan al 2 de marzo, cuando Santaolalla acudió al Senado para participar en una conferencia titulada “Comunicación, violencia digital y feminismo”.
Allí, Santaolalla denunció públicamente haber sido agredida físicamente por el reportero, algo que resultó ser falso, según explicó el tribunal. Tras examinar la documentación aportada al procedimiento, el juzgado decidió denegar la petición de alejamiento. La resolución judicial establece que no procede adoptar la medida cautelar solicitada contra el periodista.
Por este motivo, el tribunal no ha impuesto restricciones de comunicación ni de acercamiento entre las partes.
Jupol criticó que se destinaran recursos policiales a tareas que no responden a las prioridades de seguridad ciudadana
Sin embargo, el Ministerio del Interior, bajo el mando del socialista Fernando Grande-Marlaska, ha decidido asignar escolta a la comunicadora, decisión que generó numerosas críticas, entre ellas las del sindicato mayoritario de la Policía Nacional, Jupol.
Según ABC, el sindicato ha puesto el foco en el "elevado coste" que esta iniciativa supone. La protección implica que cuatro funcionarios del cuerpo se dediquen exclusivamente a esta tarea, con un costo aproximado de 12.000 euros brutos para las arcas públicas.
Jupol calificó la medida como un "escándalo absoluto" y criticó que se destinen recursos policiales a tareas que no responden a las prioridades de seguridad ciudadana. Según el sindicato, "los agentes deberían centrarse en proteger a la ciudadanía y en garantizar que los contribuyentes, que financian los servicios públicos, vean un uso efectivo de sus impuestos".
Además, expresan su preocupación porque esta medida se implemente mientras, en algunas situaciones, un solo policía debe "atender la protección de decenas de víctimas", llegando incluso a casos en los que hay más de cien mujeres con protección activa por cada agente disponible.