La declaración de Narbona abre una nueva incógnita en el caso Leire Díez
porRafael Alejandro Escalona
politica
La presidenta del PSOE defendió que nunca tuvo conocimiento de ninguna operación irregular vinculada a la exafiliada, aunque reconoció que ambas mantuvieron contacto
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La investigación sobre la exmilitante socialista Leire Díez continúa avanzando en la Audiencia Nacional y este miércoles sumó un nuevo episodio con la declaración de Cristina Narbona. La presidenta del PSOE compareció como testigo para responder a las preguntas del juez que instruye la causa y dejó un mensaje que busca alejar al partido de cualquier posible implicación: asegura que nunca conoció la existencia de una supuesta red de actuaciones irregulares. Sin embargo, confirmó que mantuvo contacto con Díez durante años y que llegó a intercambiar mensajes con ella.
La comparecencia de Narbona se produjo dentro de la ronda de declaraciones que está llevando a cabo el magistrado para reconstruir las relaciones que la exmilitante mantenía con diferentes dirigentes y personas de su entorno político. La intención es aclarar si Leire Díez actuaba únicamente por iniciativa propia o si existía algún tipo de coordinación con otras personas.
Tras abandonar la Audiencia Nacional, la dirigente socialista explicó que respondió a las preguntas del juez sobre el origen de su relación con Díez, la frecuencia de sus conversaciones y el contenido de algunos mensajes. Según relató, ambas se conocieron en 2017 y desde entonces mantuvieron contactos ocasionales, aunque aseguró que nunca existió una relación de confianza ni una colaboración política continuada.
La presidenta del PSOE compareció como testigo para responder a las preguntas del juez
Narbona insistió en que jamás recibió información que le hiciera sospechar que la exmilitante estuviera desarrollando actividades fuera de la legalidad. En todo momento defendió que desconocía cualquier actuación que pudiera estar siendo investigada por la Justicia y rechazó haber participado, directa o indirectamente, en decisiones relacionadas con el caso.
Pese a ese intento de marcar distancias, la presidenta del PSOE reconoció que Leire Díez le transmitía en ocasiones que disponía de información sobre distintos asuntos de actualidad. Según explicó, interpretó aquellas conversaciones como comentarios políticos habituales y nunca consideró que pudieran guardar relación con actuaciones presuntamente irregulares.
Su testimonio se produce en un momento especialmente delicado para el PSOE, que intenta contener el impacto político de un caso que ha situado de nuevo el foco sobre el partido. Desde la dirección socialista insisten en que Leire Díez no actuó siguiendo instrucciones de los órganos del PSOE y defienden que cualquier responsabilidad deberá determinarse exclusivamente en el ámbito judicial.
La presidenta del PSOE compareció como testigo para responder a las preguntas del juez
Mientras tanto, el juez continúa recopilando declaraciones y documentación para determinar el alcance real de las actuaciones investigadas. El objetivo es esclarecer si existió una estructura organizada detrás de los movimientos atribuidos a la exmilitante o si todas sus actuaciones respondieron a decisiones personales sin respaldo de terceros.
La declaración de Narbona no modifica el rumbo de la investigación, pero sí incorpora nuevos detalles sobre la relación que mantuvo con Leire Díez durante los últimos años. Aunque la presidenta socialista niega haber conocido cualquier maniobra irregular, admite que existieron contactos y conversaciones que ahora forman parte del análisis judicial.
Con la causa todavía abierta, la Audiencia Nacional continuará practicando nuevas diligencias para esclarecer los hechos. Será el avance de la investigación el que determine el alcance de las responsabilidades y el papel desempeñado por cada una de las personas que aparecen vinculadas a este caso.