Los naranjas no levantan cabeza. Una vez más, asistimos a una noche electoral en la que el partido fundado por Albert Rivera toca fondo de nuevo, siendo su derrota cada vez más sonora. En esta ocasión, el Partido Animalista Contra el Maltrato Animal (PACMA), una de las opciones que tradicionalmente suelen obtener menor número de votos, ha quedado por encima en el recuento.
Con más del 90% de los sobres abiertos, Ciudadanos habría obtenido un total de 17.423 votos, frente a los 27.596 de PACMA, lo que supone una diferencia de 10.972 papeletas. El batacazo del partido centro es aún más pasmosa si se tiene en cuenta que hace tan solo dos comicios (2017), fueron la fuerza más votada en Cataluña con 36 escaños.
El candidato de los liberales Carlos Carrizosa ha centrado su campaña en la "poca fiabilidad" del resto de partido y en una propuesta más centrista. Sin embargo, lo suyo ha sido la crónica de una muerte anunciada. En los últimos años y noches electorales hemos asistido a la desintegración casi total de la formación, fundada allá por 2006.
En enero del año pasado, Ciudadanos trató de reinventarse después de su VI Asamblea General, lo que como se ha podido comprobar, no ha tenido el éxito esperado. Después de 18 años, han desaparecido del Parlament de Cataluña. No solo no han logrado obtener ningún escaño, sino que han obtenido uno de los peores resultados entre las candidaturas presentadas.
Ya en 2021, la caída de los naranjas fue pronunciada, pero logró aferrarse a la representación parlamentaria con la obtención de 6 representantes. Hoy en día no queda nada de aquel partido que, bajo la candidatura de Inés Arrimadas, ganó las elecciones de 2017 para la Generalidad catalana.








