La investigación relacionada con David Sánchez Pérez-Castejón, hermano del presidente del Gobierno, vuelve a situar el foco sobre la actuación interna de la Guardia Civil. Un mando de la Unidad Central Operativa declaró ante la justicia que recibió instrucciones para actuar con extrema cautela en aquellas investigaciones que pudieran generar repercusión política.
Según la declaración incorporada al sumario de la Audiencia Nacional, el director adjunto operativo de la Guardia Civil acudió personalmente a las instalaciones de la UCO para mantener un encuentro reservado con responsables de la unidad investigadora en pleno avance de las diligencias.
La reunión se produjo mientras los agentes analizaban documentación vinculada a la plaza ocupada por David Sánchez en la Diputación de Badajoz. Las pesquisas estaban dirigidas por el Juzgado de Instrucción número tres de Badajoz, encargado de esclarecer posibles irregularidades relacionadas con ese puesto de trabajo.
Durante su comparecencia judicial, el mando de la UCO explicó que el encuentro tuvo lugar el 16 de julio de 2026 y que en él se trasladó un mensaje claro a los investigadores. Según su relato, se les pidió mantener una posición discreta en los procedimientos con posible impacto político y evitar actuaciones que pudieran interpretarse como iniciativas propias.

El agente aseguró ante el juez que las indicaciones transmitidas apuntaban a dejar cualquier movimiento relevante exclusivamente en manos de la autoridad judicial. La intención, según reflejan las diligencias, era que la UCO limitara su actuación a responder únicamente a requerimientos concretos de los tribunales.








