La presión migratoria que soporta Ceuta ha provocado una imagen poco habitual en la política de la ciudad autónoma. Todos los grupos con representación en la Asamblea, desde el PP hasta el PSOE, pasando por Vox, MDyC y Ceuta Ya!, han cerrado filas para reclamar al Gobierno una batería de medidas urgentes con las que hacer frente al aumento de las llegadas irregulares desde Marruecos.
El consenso alcanzado incluye tres peticiones concretas al Ejecutivo de Pedro Sánchez: declarar la emergencia nacional al amparo de la legislación de seguridad nacional, ordenar el despliegue del Ejército junto al refuerzo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y proceder al cierre de la frontera del Tarajal mientras persista la actual situación.
La decisión fue adoptada durante una reunión extraordinaria de la Junta de Portavoces
La decisión fue adoptada durante una reunión extraordinaria de la Junta de Portavoces, celebrada tras varios días marcados por la llegada continuada de inmigrantes a la ciudad. En el comunicado conjunto, los partidos sostienen que la crisis ha dado un "salto cualitativo", especialmente después de que en las últimas horas se hayan producido nuevas entradas tanto por mar como a través del espigón fronterizo del Tarajal.
La iniciativa de los grupos políticos llega pocas horas después de que el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, reclamara públicamente una respuesta excepcional por parte del Estado y calificara la situación de emergencia nacional en distintas entrevistas radiofónicas.
Sin embargo, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, descartó activar la emergencia prevista en la normativa de Protección Civil al recordar que ese mecanismo no contempla los flujos migratorios entre los supuestos que permiten su declaración. Ante esa circunstancia, los partidos ceutíes han basado su petición en la legislación sobre seguridad nacional, una vía distinta a la planteada inicialmente por el Gobierno.
Mientras tanto, Marlaska tiene previsto desplazarse este viernes a Ceuta para reunirse con las autoridades locales y conocer sobre el terreno la evolución de una crisis migratoria que mantiene en máxima tensión a la ciudad.