El Gobierno de Ceuta ha instado al Ejecutivo de Pedro Sánchez a modificar la Ley de Extranjería para volver a permitir el rechazo en frontera de los inmigrantes interceptados cuando intentan acceder a la ciudad por vía marítima. La petición forma parte de un paquete de medidas que la Ciudad Autónoma considera imprescindible para hacer frente al fuerte incremento de llegadas registrado en los últimos días.
El presidente ceutí, Juan Vivas, sostiene que la normativa actual, tras la interpretación realizada por el Tribunal Supremo, limita la aplicación de ese mecanismo. A su juicio, recuperar esa herramienta contribuiría a reducir los intentos de entrada irregular y evitaría que más personas se lancen al mar poniendo en riesgo su vida.
Junto a esa reforma legal, el Ejecutivo autonómico solicita al Estado el traslado de inmigrantes adultos y menores a otras comunidades autónomas, un refuerzo de los efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, la habilitación de nuevos recursos de acogida, financiación extraordinaria para responder a la emergencia y una mayor cooperación con Marruecos para frenar las salidas hacia la ciudad.
Máxima tensión
La propuesta llega en un momento de máxima tensión para los servicios de atención. En apenas una semana han accedido a Ceuta más de 1.800 personas por la frontera marítima, una cifra que ha llevado a las autoridades locales a hablar abiertamente de una crisis migratoria y a advertir de que, si la tendencia continúa, podrían repetirse episodios similares a los vividos en mayo de 2021.
En apenas una semana han accedido a Ceuta más de 1.800 personas por la frontera marítima
Los recursos disponibles funcionan muy por encima de su capacidad. El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) alberga ya más de 900 personas, pese a disponer de poco más de medio millar de plazas, mientras centenares de inmigrantes permanecen en las inmediaciones del recinto a la espera de ser atendidos. Ante esta situación, la Delegación del Gobierno trabaja en la búsqueda de espacios alternativos para aliviar la presión asistencial.
La situación también afecta a la atención de menores extranjeros no acompañados. Según los datos facilitados por el Gobierno ceutí, la ciudad tutela actualmente a 570 menores, de los que más de un centenar llegaron durante las últimas 24 horas. El aumento de ingresos ha obligado incluso a reabrir centros que ya habían sido clausurados, mientras la administración local cifra la ocupación del sistema muy por encima de su capacidad ordinaria.
Vivas ha alertado además de que algunos días se están registrando más de 200 entradas, un ritmo que, según sostiene, hace imprescindible una respuesta coordinada entre administraciones para evitar que la capacidad de acogida de Ceuta continúe deteriorándose.