La Comunidad de Madrid ha solicitado la dimisión inmediata de Francisco Martín, delegado del Gobierno en Madrid, tras su imputación judicial. El juez Juan Carlos Peinado lo investiga por presunta malversación en la contratación de Cristina Álvarez, asesora de Begoña Gómez.
Álvarez habría desempeñado funciones privadas para Gómez desde un cargo público, según la querella presentada por Vox. Miguel Ángel García Martín, portavoz del Gobierno madrileño, exige su salida "por ética o por estética", ante la gravedad del caso.
García Martín señala que "no puede permanecer ni un minuto más en el cargo" y denuncia una red de imputaciones en el entorno de Sánchez. Francisco Martín, por su parte, ha declarado tener "la conciencia muy tranquila" y confía en que "este proceso acabará en la nada".
El delegado del Gobierno comparecerá ante el juez el próximo 14 de mayo para declarar sobre su implicación en el caso. Desde el Ejecutivo central, se cuestiona la imparcialidad del juez Peinado, acusándolo de actuar sin pruebas sólidas.
Félix Bolaños, ministro de Presidencia y Justicia, expresó preocupación por la actuación judicial más que por la imputación en sí. El caso ha generado tensiones entre el Gobierno central y la Comunidad de Madrid, intensificando el enfrentamiento político.
Ayuso ha calificado la situación como "intolerable" y acusa a Martín de "sembrar la discordia" y ser un "comisario político" de Sánchez. La investigación se enmarca en el conocido "caso Begoña", que involucra a la esposa del presidente en presunto tráfico de influencias.








