La ciudad de Castellón celebró ayer, domingo 4 de mayo, el día grande en honor a su patrona, la Mare de Déu del Lledó, en el marco del III Año Mariano del Lledó, coincidiendo con el Año Jubilar. Fue una jornada marcada por la tradición, la fe y el orgullo colectivo, en la que miles de castellonenses rindieron homenaje a su ‘mareta’.
Como es costumbre cada primer domingo de mayo, Castellón conmemoró esta festividad con especial solemnidad, que este año coincidió con el 101 aniversario de la Coronación pontificia y canónica de la Virgen. La jornada comenzó al amanecer con el característico “volteo al alba” de las campanas del Fadrí, anunciando el inicio de un día de celebración.
La mañana estuvo protagonizada por la misa de comunión y la misa estacional, celebradas en la Concatedral de Santa María y presididas por el obispo de la diócesis de Segorbe-Castellón, Casimiro López Llorente. Ambas ceremonias contaron con la presencia de autoridades eclesiásticas y civiles, entre ellas la alcaldesa de Castellón, Begoña Carrasco, acompañada por concejales de la corporación municipal.







