La reforma, cofinanciada con fondos europeos Next Generation, incluye más de 5.200 metros cuadrados de superficie cerámica, nueva iluminación, aseos, paneles digitales, zonas verdes y puntos de recarga para vehículos eléctricos. Carrasco ha remarcado que esta actuación “es también un homenaje a nuestra industria cerámica, a la que ponemos en valor utilizándola como escaparate de ciudad y atractivo turístico”.
Además, el Ayuntamiento trabaja en colaboración con la Conselleria de Emergencias para reubicar la actual zona de helicópteros y poder habilitar un aparcamiento mucho mayor, que triplicará la capacidad del anterior y ofrecerá un mejor servicio tanto a residentes como a visitantes.
“El objetivo es claro: que Castellón sea sinónimo de destino turístico los 365 días del año, con playas accesibles, servicios de calidad y una imagen moderna y sostenible que nos permita competir al más alto nivel”, ha concluido Carrasco.