La declaración de Carmen Pano ha marcado un punto clave en el proceso judicial que se sigue en el Tribunal Supremo. La empresaria compareció junto a su hija en una sesión centrada en esclarecer posibles irregularidades vinculadas al entorno de José Luis Ábalos.
Ambas están siendo investigadas en la Audiencia Nacional por un presunto fraude millonario en el sector de hidrocarburos. Durante su intervención, Pano ratificó bajo juramento haber realizado entregas de dinero en la sede socialista de Ferraz. Según explicó ante el tribunal, efectuó dos pagos en efectivo de 45.000 euros cada uno en diferentes momentos.
La testigo detalló que acudió en dos ocasiones a la sede del partido vinculado a Pedro Sánchez. En su primera visita, aseguró haberse desplazado en taxi portando bolsas con dinero en efectivo destinadas a la entrega. Posteriormente, en una segunda ocasión, afirmó que acudió acompañada por su colaborador Álvaro Gallego.

Este testigo también compareció y respaldó la versión ofrecida por la empresaria ante el alto tribunal.
Gallego describió la existencia de fajos de billetes, reforzando el relato sobre la entrega de efectivo. Pano sostuvo que el dinero le fue facilitado previamente por el empresario Víctor de Aldama. Según su declaración, fue este quien le pidió que realizara la entrega en la sede socialista en Madrid.







