El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha dejado claro este jueves que el Govern valenciano no va a guardar silencio ante el abandono del Gobierno central en materia de transporte ferroviario. Lo ha dicho en la jornada Presente y futuro de la movilidad urbana, organizada por Esdiario en València. Y lo ha dicho con contundencia.
Pérez Llorca apostó por una movilidad multimodal que integre el tren, el metro, el autobús y el vehículo privado. Pero señaló que, para que eso sea una realidad, "falta algo". Ese algo tiene nombre: las Cercanías. Un servicio que el president describió como "ineficaz, insostenible e injusto". "Denunciar esta situación ante el Gobierno de España no es un reproche, es una obligación", afirmó.
El vicepresidente tercero y conseller de Infraestructuras, Vicente Martínez Mus, fue más directo todavía. Consideró "incomprensible" que la línea C-3 de Cercanías, que une Valencia con Utiel, siga funcionando con vía única y sin electrificar. "No tiene ni pies ni cabeza, es prehistórico", sentenció.
Mientras el Gobierno central mira hacia otro lado, el Consell ha seguido trabajando. Martínez Mus recordó las inversiones impulsadas por el Ejecutivo autonómico desde la DANA del 29 de octubre de 2024. Entre ellas, la renovación completa del servicio de Metrobús, que ha pasado de 116 a 192 vehículos, un incremento del 65 por ciento. El resultado es una flota mayoritariamente eléctrica, más silenciosa y más eficiente.
Los datos respaldan la gestión. El número de viajeros en transporte metropolitano ha rozado los 19 millones en 2025. Una cifra que, según Martínez Mus, no es casualidad: "Hemos mejorado frecuencias, ampliado líneas, creado servicios nocturnos y reforzado conexiones con hospitales, universidades y estaciones de metro y cercanías".
El Consell también tiene proyectos ambiciosos en cartera. El E-TRAM de Elche, la conexión subterránea entre las estaciones de Xàtiva y Alicante en València, y la ampliación de las líneas 11 y 12 de tranvía forman parte de un plan de actuaciones 2026-2030 de Ferrocarrils de la Generalitat que contempla una inversión de hasta 240 millones de euros anuales.
El contraste es brutal. Mientras la Generalitat invierte, planifica y mejora, el Gobierno del PSOE permite que los valencianos sigan viajando en trenes de otra época. Una línea sin electrificar en 2025 no es un olvido. Es una decisión.