El encuentro ha servido para fortalecer las relaciones institucionales y analizar oportunidades de cooperación en ámbitos estratégicos como la educación, la innovación y el desarrollo económico
La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, y el embajador de Moldavia en España, Eugeniu Revenco, han acordado impulsar nuevas vías de colaboración entre ambos territorios durante la reunión que han mantenido en la sede del Gobierno autonómico. El encuentro ha servido para fortalecer las relaciones institucionales y analizar oportunidades de cooperación en ámbitos estratégicos como la educación, la innovación y el desarrollo económico.
Durante la reunión, ambas partes destacaron el interés de Moldavia por estrechar vínculos con Cantabria en un momento clave para el país europeo, que atraviesa un proceso de transformación y crecimiento. En este contexto, la comunidad autónoma ha sido señalada como un referente en áreas relacionadas con la modernización económica, la formación y el impulso de la innovación.
La reunión permitió además hacer balance de las relaciones existentes entre Cantabria y Moldavia, unos vínculos que han ido consolidándose en los últimos años gracias a la presencia de una importante comunidad moldava en la región y al incremento de los intercambios comerciales entre ambos territorios.
En el ámbito económico, los datos reflejan una evolución positiva de las relaciones comerciales. Las exportaciones de Cantabria hacia Moldavia registraron durante el último año un aumento del 4,8 por ciento respecto al ejercicio anterior. Entre los principales productos exportados destacan las manufacturas de hierro y acero, los productos alimentarios cárnicos y diferentes materiales plásticos.
La presidenta cántabra y el embajador moldavo coincidieron en destacar el potencial de crecimiento de estas relaciones económicas, así como las oportunidades que pueden surgir en sectores vinculados a la industria, la innovación tecnológica y la cooperación empresarial.
La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, y el embajador de Moldavia en España, Eugeniu Revenco
Uno de los aspectos más destacados del encuentro fue el reconocimiento a la comunidad moldava residente en Cantabria. Según los datos correspondientes a 2025, alrededor de 3.000 ciudadanos originarios de Moldavia viven actualmente en la región, lo que convierte a esta comunidad en una de las más numerosas de España.
Ambos dirigentes subrayaron el grado de integración alcanzado por los ciudadanos moldavos y su aportación al desarrollo social, económico y cultural de Cantabria. Asimismo, valoraron el papel que desempeñan como puente entre ambos territorios y como elemento fundamental para fortalecer las relaciones bilaterales.
La reunión también sirvió para poner en valor el trabajo realizado por la Asociación de Moldavos en Cantabria. Tanto Buruaga como Revenco destacaron la labor que desarrolla este colectivo para favorecer la integración de sus compatriotas y promover actividades que enriquecen la diversidad cultural de la comunidad autónoma.
Las dos partes manifestaron además su voluntad de mantener la colaboración institucional y seguir impulsando iniciativas conjuntas que contribuyan al bienestar de los ciudadanos y al fortalecimiento de los lazos entre Cantabria y Moldavia.
En el encuentro participaron igualmente la consejera de Presidencia, Justicia, Seguridad y Simplificación Administrativa, Isabel Urrutia, y el consejero de Industria, Empleo, Innovación y Comercio, Eduardo Arasti, quienes abordaron junto al embajador distintas posibilidades de cooperación futura.
Eugeniu Revenco ocupa el cargo de embajador de Moldavia en España desde febrero de 2022. Además de representar a su país en territorio español, también ejerce como embajador ante el Principado de Andorra y la República de Túnez.
A lo largo de su trayectoria diplomática ha desempeñado importantes responsabilidades internacionales. Entre otros cargos, fue representante permanente adjunto ante la ONU en Ginebra, embajador en Letonia y secretario general del Ministerio de Asuntos Exteriores de Moldavia, experiencia que le ha convertido en una de las figuras más relevantes de la diplomacia moldava.