
El bombero que criticó las cuotas femeninas ha sido expedientado por la Generalitat de Cataluña
Todo al considerar que establecer “distintos baremos” según el sexo resultaba especialmente peligroso
La Generalitat de Cataluña abrió un expediente disciplinario contra Ricardo Cantero. El bombero que denunció públicamente que la implantación de cuotas femeninas en el Cuerpo de Bomberos. Estas podían comprometer la seguridad de los efectivos y poner en riesgo vidas humanas.
La investigación interna se inició tras unas declaraciones realizadas por Cantero en una entrevista. En ella criticó el sistema de acceso diferenciado por sexo impulsado por el Govern.
Según consta en el expediente, al que tuvo acceso este medio, la Direcció General de Prevenció, Extinció d’Incendis i Salvaments justificó la apertura del procedimiento. Todo por una serie de “declaraciones públicas” realizadas de forma continuada en distintos medios de comunicación. En ellas, Cantero se habría identificado expresamente como miembro del cuerpo de bomberos de la Generalitat.

A juicio de la Administración autonómica, dichas manifestaciones “podrían contener afirmaciones inexactas que podrían afectar a la imagen y confianza en el Cuerpo de Bomberos”. Además de “comprometer la percepción de su seguridad, profesionalidad y adecuación para el correcto desarrollo de las funciones que tiene encomendadas”. El informe añadía que estas declaraciones podrían generar “una sensación de riesgo o peligro injustificada entre la población” respecto a la capacidad operativa de un servicio público esencial.
El expediente disciplinario, incoado en octubre, permanecía pendiente de resolución, aunque Cantero ya había sido citado a declarar el lunes 12 de enero. El procedimiento se abrió para “determinar si los hechos expuestos pueden ser constitutivos de infracción disciplinaria”.
Lo que podría derivar en una falta grave o muy grave. En ese caso, el bombero se exponía a una posible suspensión de sueldo y empleo como funcionario del cuerpo.
Ricardo Cantero, de 50 años, trabajaba en el parque de bomberos de Lloret de Mar, en la provincia de Barcelona. Desde la introducción de las cuotas por parte del Govern, se había convertido en una de las voces más visibles de un colectivo de bomberos críticos con el nuevo sistema.
Todo al considerar que establecer “distintos baremos” según el sexo resultaba especialmente peligroso en un cuerpo de emergencias donde se arriesgan vidas humanas.
El conflicto surgió tras la reforma impulsada por la Generalitat en 2023, que reservó hasta un 40% de las nuevas plazas de acceso y promoción interna a mujeres. Esta medida dividió profundamente al cuerpo y dio lugar incluso a casos de bomberos que iniciaron cambios registrales de sexo, amparados por la ley trans. Todo para poder optar a esas plazas reservadas.
Los bomberos críticos denunciaron situaciones en las que hombres con una nota media de 7,2 quedaban excluidos. Frente a mujeres con un 5 en pruebas teóricas clave. Aunque Interior fijó un umbral del 10% para limitar estas diferencias, muchos profesionales lo consideraron desproporcionado y discriminatorio.
Cantero insistió en que nunca había tenido problemas trabajando con mujeres dentro del cuerpo, ya que habían sido seleccionadas por sus aptitudes. Sin embargo, alertó de que el sistema de cuotas actual reservaba plazas “a personas con peores aptitudes y calificaciones”. Algo que, en su opinión, podía afectar a la eficacia operativa en situaciones de emergencia.
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