El PSOE no tardó más de 24 horas para manifestar que el pacto con el Partido Popular ha sido una artimaña más. El acuerdo entre ambas fuerzas políticas para renovar el Consejo General del Poder Judicial ha sido una estrategia de los socialistas para aprovecharse del PP.
Ha sido el ministro de Presidencia, Félix Bolaños, el que ha asegurado que el pacto con el PP "no es vinculante". Lo que parece ser una tomadura de pelo nada más conseguir el pacto con los populares.
Bolaños explicó que al nuevo consejo se le da un plazo de seis meses para analizar las legislaciones de otros países. Y así poder evaluar posibles mejoras y hacer una propuesta que debe ser aprobada por 3/5. Esto, para que después sea remitida al Gobierno, Senado y Congreso, subrayando que dicha propuesta "no es vinculante".

Estas declaraciones desafían claramente las recomendaciones de la Comisión Europea. Ya que una de las claves del acuerdo sobre el CGPJ era incluir una disposición adicional única. La que daría seis meses a los vocales.
Esto, para presentar una propuesta de reforma que establezca la «participación directa» de jueces y magistrados. Y así incluirlos en la elección de los 12 vocales de procedencia judicial. Pero, tras las afirmaciones de Bolaños, todo esto queda en el aire.
Las declaraciones de Bolaños son una clara provocación a lo que la Comisión Europea exige a España en su "Informe sobre el Estado de Derecho".
El ministro de Justicia amenaza con que esta renovación no se realice según las exigencias de la UE. Ya que las califica de "no vinculante", a pesar de ser un argumento clave para que el PP acordara con el PSOE.
Bolaños fue claro en la entrevista
El periodista preguntó dos veces: "Ustedes han pactado con el PP que el nuevo Consejo que salga de esta renovación con las normas vigentes".








