La seguridad del presidente, en colaboración con el Departamento de Policía Metropolitana de Las Vegas, se movilizó de manera intensa. Fuentes de la policía han confirmado que la situación fue descrita como una emergencia médica seria, lo cual provocó una rápida reconfiguración de sus planes. Inicialmente, se consideró llevar al presidente al Centro Médico Universitario (UMC), pero finalmente se decidió trasladarlo de inmediato al aeropuerto Harry Reid para regresar a la costa este.
Durante el vuelo de regreso a Delaware, Air Force One voló a una velocidad inusualmente alta, según testigos, en un aparente intento de asegurar que Biden recibiera atención médica lo más rápido posible. Este incidente ha llevado a una intensa especulación sobre la verdadera naturaleza de la emergencia médica del presidente.
A su llegada a Delaware, Biden ha permanecido fuera del ojo público, comunicándose solo a través de redes sociales. En una reciente declaración, el presidente anunció que no buscará un segundo mandato, respaldando a la vicepresidenta Kamala Harris para la nominación demócrata.
El equipo de comunicaciones de la Casa Blanca ha atribuido el incidente a un positivo de Covid-19 del presidente, explicando que presentó síntomas leves como secreción nasal y tos no productiva. Sin embargo, múltiples fuentes policiales han indicado que la situación parecía mucho más grave de lo que se ha informado públicamente.