Pese a las varias oportunidades que ha tenido a lo largo de la mañana, el jefe del Ejecutivo no ha pronunciado una sola palabra en su defensa
Pedro Sánchez ha evitado este miércoles respaldar públicamente a José Luis Rodríguez Zapatero en una jornada especialmente delicada para el expresidente, que declara como investigado ante la Audiencia Nacional por el 'caso Plus Ultra' y por el origen de las joyas halladas en su despacho de Ferraz. Pese a las varias oportunidades que ha tenido a lo largo de la mañana, el jefe del Ejecutivo no ha pronunciado una sola palabra en su defensa.
La primera llegó durante la sesión de control al Gobierno en el Congreso. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, aprovechó su cara a cara con Sánchez para preguntarle directamente si Zapatero seguía contando con su apoyo o si, por el contrario, "actuaba por su cuenta".
El presidente evitó responder a la cuestión y optó por cargar contra el PP, acusando a Feijóo de situarse en una "atalaya moral" pese a los casos de corrupción que han afectado históricamente a su partido.
Posteriormente, ya fuera del hemiciclo, Sánchez volvió a guardar silencio cuando los periodistas le preguntaron por la situación judicial del expresidente. Aunque no es habitual que atienda a los medios en los pasillos del Congreso, en ocasiones señaladas sí ha realizado declaraciones, algo que no ocurrió en esta ocasión.
Diana Morant sale en defensa del expresidente
La defensa política de Zapatero recayó finalmente en la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, que reivindicó el legado del exdirigente socialista y expresó su confianza en él. "Ayudó a mejorar la vida de mucha gente. Ese legado no lo va a borrar nada, ni siquiera unas joyas", afirmó.
Morant fue más allá y puso el foco sobre el origen de algunas de las informaciones que han aflorado en la investigación. La ministra calificó de "sospechoso" que las autoridades estadounidenses intervinieran el teléfono móvil de Zapatero en 2021 y que esas informaciones hayan trascendido ahora, coincidiendo, según apuntó, con el enfrentamiento diplomático entre el Gobierno español y la Administración de Donald Trump.
Además, la ministra planteó si otros expresidentes del Gobierno también poseen objetos de alto valor, sugiriendo que el debate sobre las joyas no debería limitarse exclusivamente a Zapatero.
Mientras el expresidente declara ante el juez José Luis Calama, el silencio de Sánchez contrasta con el respaldo expresado por otros miembros del Ejecutivo y refleja la creciente incomodidad que el caso ha generado en el PSOE.