En plena visita oficial a China, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y su esposa, Begoña Gómez, han coincidido con un nuevo giro judicial que afecta a ella. El juez Juan Carlos Peinado acordó el pasado 11 de abril continuar el procedimiento contra Gómez en el Tribunal del Jurado por cuatro presuntos delitos. En la misma causa figuran también Cristina Álvarez, asesora en La Moncloa, y el empresario Juan Carlos Barrabés.
Pese a esta situación, Gómez ha mantenido su agenda en el país asiático. Este martes participó en un banquete celebrado en Pekín junto al presidente chino, Xi Jinping. Según Okdiario, también fue invitada a otro encuentro similar con el primer ministro, Li Qiang.
Este acto en la capital china supone, además, su primera aparición pública tras conocerse la decisión judicial, en el marco del viaje institucional que ambos están realizando en China.
La agenda institucional de Pedro Sánchez ha estado marcada por varios actos oficiales y encuentros de alto nivel. Uno de los momentos centrales del día ha sido su reunión con el presidente chino, Xi Jinping, celebrada en el Gran Salón del Pueblo, tras la cual ambos han compartido un almuerzo institucional ofrecido por el mandatario asiático.
Antes de ese encuentro, el jefe del Ejecutivo español había mantenido una reunión con inversores en la capital china, dando inicio así a su jornada.
Las actividades continuarán por la tarde con nuevos compromisos oficiales. Está previsto que el primer ministro, Li Qiang, encabece una ceremonia de bienvenida en honor a Sánchez en el mismo recinto. Posteriormente, ambos dirigentes volverán a reunirse y participarán en una nueva comida oficial, a la que también está invitada su esposa.
Gómez procesada
El juez Juan Carlos Peinado ha dado por finalizada la instrucción del caso mediante una resolución de 39 páginas, en la que determina la apertura de juicio contra varias personas implicadas. Entre ellas se encuentran Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, y Cristina Álvarez, asesora en La Moncloa, quienes serán juzgadas por un tribunal del jurado.
Ambas afrontan acusaciones por tráfico de influencias, corrupción en los negocios, malversación de fondos públicos y apropiación indebida, delitos que en conjunto podrían acarrear penas de hasta 15 años de prisión. No obstante, el magistrado ha decidido descartar el cargo de intrusismo profesional que también se les atribuía.
La reacción de Sánchez
El presidente del Gobierno ha defendido la inocencia de su mujer. "Yo, lo he dicho siempre, lo que le pido a la Justicia es que haga justicia, y como estoy convencido de que el tiempo va a poner a todos en su sitio, pues no tengo nada más que decir".