Entre enero y julio han llegado a las islas 3.882 personas en 182 pateras, según los datos facilitados por la Delegación del Gobierno en Baleares. La mayoría de embarcaciones proceden de Argelia, cuyo litoral sigue siendo el principal punto de partida hacia el archipiélago balear por mar.
Este volumen de llegadas ha superado ampliamente los registros del año pasado, cuando se contabilizaron 1.735 inmigrantes hasta julio. De mantenerse esta tendencia, el año podría cerrarse con cerca de 13.200 llegadas, una cifra nunca antes alcanzada en las islas Baleares.
Las cifras se calculan mediante los informes diarios emitidos por la Delegación del Gobierno cada vez que se detecta una nueva patera. La presidenta del Govern balear, Marga Prohens, ha reiterado que los centros de acogida del archipiélago están completamente saturados.
Durante el año 2024, Prohens ya había advertido del colapso de los dispositivos de acogida por el incremento sostenido de llegadas.
La jefa del Ejecutivo balear ha calificado la situación de insostenible y ha exigido al Gobierno central la adopción de medidas urgentes. Prohens mantuvo una reunión el martes pasado en Palma con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, donde expresó su “alarma”.
Durante el encuentro, la presidenta reclamó "auxilio" al Ejecutivo estatal y medidas efectivas para frenar esta presión migratoria creciente.






