El presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, ha exigido este viernes al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible que adopte de forma inmediata las medidas necesarias para finalizar las obras de la variante de Sabiñánigo, después de que el departamento dirigido por Óscar Puente haya decidido rescindir el contrato con la empresa adjudicataria tras más de siete meses de paralización. El dirigente autonómico considera que la infraestructura no puede seguir bloqueada cuando apenas queda pendiente de ejecutar un pequeño porcentaje de la actuación.
Las declaraciones de Azcón se han producido durante el acto de cesión de la travesía 127A al Ayuntamiento de Tauste, donde ha criticado la situación en la que se encuentra una de las obras más importantes para la movilidad del Alto Aragón. El presidente ha recordado que la rescisión del contrato llega cuando únicamente resta por ejecutar alrededor del 2 % del proyecto, por lo que considera que el Ministerio dispone de margen suficiente para evitar que los trabajos sigan paralizados durante más tiempo.
En este sentido, Azcón ha defendido que el Gobierno central cuenta con diferentes herramientas para desbloquear la situación sin necesidad de iniciar un largo proceso administrativo. Entre las alternativas planteadas, ha señalado la posibilidad de encargar ese porcentaje pendiente a la empresa pública Tragsa o recurrir a una licitación de emergencia que permita reanudar las obras con la mayor rapidez posible. A su juicio, cualquiera de estas opciones evitaría prolongar una paralización que ya supera los siete meses.

El presidente aragonés ha insistido en que no basta con rescindir el contrato con la constructora si esa decisión no viene acompañada de una solución inmediata. Según ha explicado, la prioridad debe ser garantizar que la variante pueda entrar en servicio cuanto antes, ya que se trata de una infraestructura estratégica para mejorar las comunicaciones y la seguridad vial en la comarca del Alto Gállego.








