El Gobieerno de Sánchez reutiliza trenes viejos de otras redes y no completará la mejora en Valencia hasta 2027
El Ministerio de Transportes que dirige Óscar Puente ha anunciado que las líneas de Cercanías C-1, C-2 y C-6 aumentarán su capacidad un 30% gracias a la llegada de nuevos trenes Civia serie 465. El anuncio llega después de años de quejas por la saturación crónica que sufren a diario miles de valencianos en unos vagones que llevan décadas sin renovarse.
Trenes que ya circulaban por otras redes, no unidades nuevas
Los 41 trenes que Renfe incorporará a Valencia no salen de fábrica esta semana: son unidades de la serie 465 que empezaron a circular entre 2003 y 2012 en otras redes de Cercanías del país. El Gobierno central presenta como gran anuncio lo que en realidad es una redistribución de material ya amortizado, mientras los usuarios valencianos siguen esperando una inversión propia y actualizada para su red.
Sustituir vagones de los años noventa, treinta años después
Estos trenes reemplazarán progresivamente los 34 vagones de la Serie 447, que empezaron a operar a principios de los noventa con 549 plazas, y los siete de la Serie 464, con 600 plazas. La nueva Serie 465 puede alcanzar las 748 plazas por unidad, gracias a sus cinco coches frente a los tres de los vagones que retira. Que Valencia siga dependiendo en 2026 de trenes diseñados hace más de treinta años retrata el abandono de la Comunitat por parte del Ejecutivo de Sánchez en materia de Cercanías.
El plan no estará completo hasta 2027
El Ministerio prevé cerrar este año con solo 22 de los 41 vehículos incorporados. Los otros 19 llegarán "de forma gradual" a lo largo de 2027, según ha informado el propio departamento de Puente. Es decir: los viajeros de la C-1 València-Gandia, la C-2 València-Xàtiva-Moixent y la C-6 València-Castelló seguirán viajando de pie en hora punta, como mínimo, durante otro año y medio más.