El pleno ordinario de marzo del Ayuntamiento de València ha aprobado este martes la nueva normativa que regula los apartamentos turísticos en la ciudad. Ha salido adelante con los votos del equipo de gobierno, formado por PP y Vox, y el rechazo en bloque de Compromís y PSPV-PSOE. La alcaldesa María José Catalá lo ha calificado de un hito histórico para la ciudad.
La norma modifica el Plan General de Ordenación Urbana para regular los usos terciarios hoteleros. Su principal novedad es un sistema de tres candados simultáneos que dificultan en la práctica la apertura de nuevos pisos turísticos, dejando el 98% de la vivienda de la ciudad blindada para uso residencial. Además, el Ayuntamiento trabaja de forma coordinada con la Policía para inspeccionar los apartamentos ilegales, cruza datos con la Agencia Tributaria y ha incrementado notablemente las órdenes de cierre a ilegales.
El edil de Urbanismo, Juan Giner, fue directo con la oposición: fueron Compromís y PSPV quienes durante años permitieron la proliferación descontrolada de apartamentos turísticos en la ciudad mientras miraban hacia otro lado. Ahora, dijo, no pueden venir a dar lecciones ni pretender liderar una solución a un problema que ellos mismos crearon.







