Ocho años, cinco anuncios oficiales y ni una sola licencia de obras solicitada. Ese es el balance del Gobierno de Pedro Sánchez en materia de vivienda pública en Valencia. El Ayuntamiento de València lo ha denunciado sin rodeos: desde 2018, cuando José Luis Ábalos anunció por primera vez la construcción en los solares del antiguo Cuartel de Ingenieros y el Parque de Artillería, el Ejecutivo central no ha dado un solo paso real para hacer efectivas esas edificaciones.
A ese primer anuncio de Ábalos le siguió una cadena de reiteraciones que se convirtió en el patrón habitual del Gobierno socialista. En febrero de 2020, el propio ministro prometió licitar las obras de urbanización del Cuartel de Ingenieros antes de acabar el primer trimestre de ese año. En septiembre, ya como ministro de Transportes, repitió el mismo plan con las mismas cifras. En enero de 2025, con Isabel Rodríguez como ministra de Vivienda, el Gobierno volvió a presentar las mismas 438 viviendas como novedad de la nueva Empresa Pública de Vivienda. Desde el Consistorio lo resumen en dos palabras: "anuncio reciclado".
El concejal de Urbanismo, Juan Giner, no ha guardado las formas. Ha acusado directamente al Gobierno de acumular "anuncios grandilocuentes que no solucionan el problema de la vivienda" y ha subrayado que cada vez que el Ejecutivo repite la promesa sin pasar a los hechos, "les está faltando al respeto a los habitantes de esta ciudad". Una valoración que comparte cualquiera que haya visto el cartel del Cuartel de Ingenieros anunciando 438 pisos durante años sin que las máquinas aparezcan.







