El Fiscal General imputado está en la mira de la Guardia Civil. El pasado miércoles, el Tribunal Supremo ordenó el registro del despacho de Álvaro García Ortiz. Los agentes estuvieron aproximadamente doce horas haciendo el registro en la oficina del fiscal que ha sido defendido por el Gobierno.
Poco después de las once de la noche, los mismos agentes que habían llegado inesperadamente doce horas antes a la Fiscalía General se retiraron. Los siete guardias civiles abandonaban discretamente el edificio donde se encuentra la oficina.
Los agentes se llevaron copias de todos los documentos físicos y el contenido de dos teléfonos móviles. Además de esto, una tablet y varios ordenadores del titular del Ministerio Público. El que está imputado por un presunto delito de revelación de secretos.
La investigación se centra en un período de siete meses, con especial atención a los eventos entre el 8 y el 15 de marzo de este año. La comitiva de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil salió por la puerta principal de la institución. A la que había accedido por primera vez en su historia como policía judicial por orden del magistrado del Supremo Ángel Hurtado.








