El pucherazo de Melilla pudo haber supuesto un paso para acercar a Marruecos una parte de España. La Policía Nacional logró evitar en el último momento ese pucherazo que habría sido histórico con consecuencias impredecibles.
Las investigaciones del Juzgado de Instrucción número 2 de Melilla sobre una presunta trama de compra masiva de votos por correo. Algo que ocurrió durante las elecciones municipales pasadas han revelado que el partido Coalición por Melilla (CPM). El partido, de orientación promarroquí y a favor de los musulmanes, empleó una "mecánica industrial" para adquirir al menos 8.000 votos, lo que representa el 26% del total emitido.
Días antes de los comicios, un dispositivo policial, impidió que estas papeletas llegaran a las urnas. A pesar de ser socio del PSOE en la legislatura anterior, CPM podría haber reeditado ese pacto. Incluso pudo haber supuesto la mayoría absoluta, en un momento de intensa presión de Marruecos sobre el enclave norteafricano.
El diario El Confidencial, quien ha tenido acceso a sumario de este casa, informa de que el dinero para financiar la recolección de votos provino de 291 adjudicaciones públicas otorgadas por el anterior Gobierno autonómico de CPM y PSOE. Los contratos bajo sospecha suman un total de 6.148.379 euros, según informes de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco) y la Unidad contra la Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF).







