También propone organizar vuelos de expulsión desde el aeropuerto de Halle/Leipzig, constituir una "Task Force" específica y reforzar la centralización de los procedimientos de expulsión
Alternativa para Alemania (AfD) ha convertido Sajonia-Anhalt en el epicentro del terremoto político alemán. La formación logró este domingo un 43,8% de los segundos votos en las elecciones regionales, según el resultado provisional oficial, frente al 20,8% obtenido en 2021. El salto le permite situarse como primera fuerza con 39 escaños, aunque se queda por debajo de la mayoría absoluta necesaria para gobernar en solitario.
El resultado coloca a Ulrich Siegmund, candidato de AfD a jefe del Gobierno regional, ante un escenario inédito. Y pone el foco sobre uno de los pilares de su programa: un profundo endurecimiento de la política de inmigración y asilo en Sajonia-Anhalt.
AfD arrasa en Sajonia-Anhalt
Deportaciones "desde el minuto uno"
El lema utilizado por AfD durante la campaña ha sido directo: "Deportaciones desde el minuto uno". Su programa contempla una "ofensiva de deportaciones" para acelerar la salida de extranjeros con obligación ejecutiva de abandonar Alemania, con especial prioridad para delincuentes y personas consideradas peligrosas.
Entre las medidas previstas figura ampliar drásticamente las plazas de detención previa a la deportación. AfD quiere pasar de las 30 plazas proyectadas en Volkstedt a, al menos, 300. También propone organizar vuelos de expulsión desde el aeropuerto de Halle/Leipzig, constituir una "Task Force" específica y reforzar la centralización de los procedimientos de expulsión.
El programa contempla además extender las oportunidades de trabajo obligatorio de utilidad pública para solicitantes de asilo, potenciar las prestaciones en especie frente al dinero en efectivo y endurecer las restricciones de ayudas en aquellos casos en los que la legislación alemana lo permita.
Una unidad específica para la "remigración"
Otro de los ejes centrales es la creación de una unidad de "remigración" y el nombramiento de un responsable encargado de coordinar tres líneas: el regreso de trabajadores alemanes emigrados, las deportaciones de extranjeros obligados a salir del país y los programas de retorno voluntario.
AfD pretende también redirigir los 1,2 millones de euros destinados actualmente a los denominados "guías de integración" hacia una nueva estructura de "guías de remigración".
En educación, el programa propone clases separadas para hijos de refugiados y solicitantes de asilo, una medida que podría abrir una importante batalla jurídica por su encaje con el derecho alemán y europeo.
Remigración como gran propuesta de AfD en materia de inmigración
No todo dependería, sin embargo, de Siegmund. Los estados federados alemanes tienen competencias relevantes en la ejecución y organización de las deportaciones, pero el derecho de asilo y buena parte del marco migratorio vienen determinados por la legislación federal y europea. Una eventual Administración de AfD tendría, por tanto, margen para endurecer la aplicación de la normativa, pero no para modificar unilateralmente todo el sistema.
El choque con la falta de trabajadores
La otra incógnita es económica. Sajonia-Anhalt sufre una importante escasez de personal cualificado. La Agencia Federal de Empleo detectó en 2025 dificultades para cubrir puestos en 22 grupos profesionales, especialmente en sanidad, cuidados, industria y empleos técnicos. Los trabajadores extranjeros han adquirido, además, un peso creciente en el mercado laboral regional.
La respuesta de AfD no pasa por aumentar la inmigración laboral. Su programa apuesta por recuperar a profesionales alemanes que viven en el extranjero mediante una "prima de retorno", apoyo para encontrar vivienda y ayuda para conseguir plazas de guardería.
Todo ello llega después del mayor resultado de AfD en unas elecciones regionales. La formación ha más que duplicado su apoyo en Sajonia-Anhalt, aunque su entrada en el Gobierno todavía no está garantizada. El servicio de inteligencia interior del Land mantiene desde 2023 al partido regional clasificado como una organización de extrema derecha confirmada, una catalogación que AfD impugna.