El barco impresiona menos por sus dimensiones que por lo que Marruecos podrá hacer con ellas. Tiene 87 metros de eslora, 13 de manga y desplaza 2.020 toneladas a plena carga
Navantia ha entregado este jueves a la Marina Real de Marruecos el Moulay Hassan I, un patrullero de altura construido en San Fernando (Cádiz) que devuelve a los astilleros españoles a un terreno que permanecía congelado desde los años ochenta: la construcción de buques militares para Rabat. La entrega se ha realizado en un acto privado y sin la ceremonia oficial inicialmente prevista.
El barco impresiona menos por sus dimensiones que por lo que Marruecos podrá hacer con ellas. Tiene 87 metros de eslora, 13 de manga y desplaza 2.020 toneladas a plena carga.
Puede alojar una dotación de 60 personas y alcanzar los 24 nudos. Su construcción ha supuesto más de un millón de horas de trabajo y alrededor de 1.100 empleos directos, indirectos e inducidos durante tres años.
Navantia y el buque entregado a Marruecos
Basado en la familia Avante 1800 de Navantia, el Moulay Hassan I está concebido para permanecer largos periodos desplegado y operar con una tripulación reducida. Dispone además de cubierta para helicópteros y capacidad para transportar lanchas rápidas RHIB.
El armamento concreto instalado por Marruecos no se ha hecho público. La plataforma Avante 1800 Combatant está diseñada, no obstante, para asumir misiones de vigilancia marítima, protección de zonas económicas exclusivas, guerra antisuperficie, defensa aérea y guerra electrónica.
Ahí reside el verdadero salto. Rabat incorpora una plataforma capaz de combinar vigilancia, presencia permanente y capacidad de combate en un mismo casco, reforzando precisamente el componente naval de unas Fuerzas Armadas cuya modernización ha tenido durante los últimos años una fuerte dimensión terrestre y aérea.
El dato histórico tampoco es menor. Es el primer buque militar construido por un astillero español para Marruecos en más de cuatro décadas. El precedente fue la corbeta Errahmani, entregada en 1983 por la antigua Bazán. Cuarenta y tres años después, la cooperación naval vuelve a salir de una grada española rumbo a la Marina marroquí.