El Gobierno de Aragón ha criticado la decisión del Ministerio de Sanidad de eliminar, a partir del próximo curso, la financiación extraordinaria destinada a ampliar las plazas del Grado de Medicina. El Ejecutivo autonómico considera que la medida supone un revés para la formación de nuevos profesionales y advierte de que obligará a las comunidades autónomas a asumir un gasto que hasta ahora financiaba el Estado.
La decisión fue comunicada durante la reunión de la Comisión Delegada de Política Universitaria, en la que participaron representantes de todas las comunidades autónomas junto al secretario general de Política Universitaria. Según explicó el Ministerio, la retirada de esta financiación responde a motivos presupuestarios.
Desde el Ejecutivo aragonés consideran insuficiente esa explicación y sostienen que la medida llega en un momento especialmente delicado para el sistema sanitario. Recuerdan que la falta de médicos continúa siendo uno de los principales problemas de la sanidad pública y que existe un amplio consenso sobre la necesidad de incrementar la formación de nuevos facultativos.
El recorte afectará directamente a las 20 plazas públicas adicionales de primer curso implantadas en la Universidad de Zaragoza. Estas plazas habían contado con financiación estatal durante los tres últimos cursos y formaban parte del plan para aumentar la capacidad de las facultades de Medicina.
El recorte afectará directamente a las 20 plazas públicas
El recorte afectará directamente a las 20 plazas públicas adicionales de primer curso implantadas en la Universidad de Zaragoza
El Gobierno de Aragón considera que el Ministerio rompe de forma unilateral el compromiso adquirido con las universidades públicas. A su juicio, el Estado traslada ahora toda la carga económica a las comunidades autónomas pese a que fueron estas las que respondieron al objetivo de ampliar la oferta académica.
Además, el Ejecutivo autonómico subraya que la decisión se produce cuando el proceso de admisión para el próximo curso está prácticamente finalizado. La oferta de plazas fue aprobada meses atrás y numerosos estudiantes ya han formalizado su matrícula conforme a la planificación prevista.
Pese a la retirada de la financiación estatal, Aragón ha garantizado que los alumnos matriculados podrán iniciar sus estudios con absoluta normalidad. La comunidad asumirá el coste íntegro de las plazas para evitar que la Universidad de Zaragoza o los futuros estudiantes se vean perjudicados por esta decisión.
El Ejecutivo autonómico insiste en que mantiene una apuesta firme por reforzar la enseñanza pública de Medicina. Entre sus proyectos figura la ampliación de plazas en Zaragoza y el desarrollo completo de estos estudios en los campus de Huesca y Teruel.
Con estas actuaciones, el Gobierno aragonés pretende contribuir a reducir la escasez de médicos que afecta a numerosos territorios y garantizar una mayor disponibilidad de profesionales en los próximos años.