El juicio por el caso mascarillas afronta hoy una de sus jornadas más relevantes, con el inicio de las declaraciones de los acusados. El primero en intervenir será el empresario Víctor de Aldama, que comparecerá ante el tribunal bajo la atenta mirada del exministro de Transportes, José Luis Ábalos, y de su exasesor, Koldo García.
La sesión llega después de una jornada especialmente intensa que se prolongó durante catorce horas. En esta fase final, el Supremo analiza si los acusados actuaron de forma conjunta para adjudicar contratos de mascarillas a cambio de comisiones a través de organismos dependientes del Ministerio de Transportes.
Diferentes escenarios judiciales para los acusados
Aldama afronta una situación judicial más favorable. Se encuentra en libertad y tiene una petición de pena de siete años de prisión, que tratará de reducir apoyándose en su colaboración con la Fiscalía, iniciada cuando se encontraba en prisión preventiva por otro caso relacionado con hidrocarburos.
Por el contrario, Ábalos y Koldo García se enfrentan a penas mucho más elevadas. Ambos están en prisión provisional y sobre ellos pesan acusaciones que incluyen también supuestos enchufes en empresas públicas. La Fiscalía solicita 24 años de cárcel para el exministro y cerca de 19 años y medio para su exasesor, cifras que la acusación popular eleva hasta los 30 años.
Las declaraciones marcarán el rumbo final del juicio
Durante su intervención, Aldama volverá a referirse a las presuntas comisiones, a sus relaciones con cargos públicos y a otras cuestiones que han surgido en el juicio, como gestiones vinculadas al rescate de Air Europa o el pago del alquiler de la expareja de Ábalos.
Tras él, será el turno de Koldo García, que intentará desmontar las acusaciones de corrupción y explicar el origen del dinero en efectivo que manejaba, un asunto que ha sido especialmente señalado durante el proceso.
La declaración de Ábalos está prevista para el final de la jornada, aunque dependerá del desarrollo de la sesión. Será la primera vez que ofrezca su versión desde que ingresó en prisión provisional, después de haber negado previamente cualquier irregularidad en la adjudicación de contratos o en contrataciones vinculadas a su entorno.