
Adif solicita ahora suspender los últimos trenes entre Madrid y Barcelona para reforzar el mantenimiento de la línea
Renfe ya ha confirmado la suspensión de sus dos últimos servicios diarios en este eje, uno por sentido
El gestor de infraestructuras ferroviarias Adif ha solicitado a las operadoras que prestan servicio en el corredor de alta velocidad Madrid-Barcelona la suspensión de los últimos trayectos del día con el objetivo de garantizar las labores de mantenimiento de la infraestructura. La medida, que entra en vigor a partir de hoy, se aplicará únicamente en este corredor, uno de los más transitados de la red ferroviaria española.
Según fuentes de Adif, la decisión responde a la necesidad de que los trenes no coincidan con la franja horaria reservada a las tareas de revisión, conservación y reparación de las vías. Hasta ahora, los últimos servicios comerciales estaban llegando cuando ya debía iniciarse el mantenimiento nocturno, lo que dificultaba el trabajo de los equipos técnicos encargados de asegurar el correcto estado de la infraestructura.

Con esta reorganización de horarios, Adif pretende que los equipos de mantenimiento puedan desarrollar “las habituales tareas de conservación de la infraestructura cuando no circulan servicios comerciales”, una condición clave para preservar la seguridad y fiabilidad del corredor ferroviario. La medida se produce en un contexto de especial vigilancia sobre el estado de la red tras los incidentes registrados en distintos puntos del sistema ferroviario.
Renfe ya ha confirmado la suspensión de sus dos últimos servicios diarios en este eje, uno por sentido. Por el momento, Ouigo e Iryo, los otros operadores que compiten en el corredor Madrid-Barcelona, no han comunicado oficialmente si adoptarán la misma decisión, aunque la petición de Adif afecta a todas las compañías que operan en la línea.
El corredor de alta velocidad Madrid-Barcelona ha sufrido en los últimos meses diversas limitaciones de velocidad, con tramos restringidos a 160 km/h y 230 km/h, lo que ha provocado retrasos significativos en algunos servicios. Incluso, durante varios días, un tramo concreto llegó a estar limitado a 80 km/h debido a la rotura de una vía, una incidencia que obligó a extremar las precauciones y alterar la programación habitual.
Algunas de estas restricciones continúan vigentes, generando demoras y molestias a los viajeros. Según Adif, la adopción de medidas como la suspensión de los últimos trayectos busca precisamente evitar que se acumulen problemas estructurales y permitir intervenciones más eficaces y planificadas en la infraestructura ferroviaria.
La decisión del gestor de infraestructuras llega tras los reportes trasladados por maquinistas, que habían advertido de la existencia de baches, vibraciones anómalas y otros problemas en distintos puntos de la vía. Estas alertas internas han sido determinantes para reforzar los trabajos de mantenimiento y priorizar la seguridad operativa sobre la oferta comercial en determinadas franjas horarias.

Desde el sector ferroviario se subraya que el mantenimiento preventivo resulta esencial en líneas de alta velocidad con un elevado volumen de tráfico, como la que conecta Madrid y Barcelona. Adif insiste en que la medida es puntual y técnica, orientada a garantizar la seguridad, la fiabilidad del servicio y la conservación de una infraestructura estratégica para la movilidad en España.
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