José Luis Ábalos, exministro de Transportes expulsado del PSOE, se ha pronunciado tras los ataques que ha estado recibiendo del partido político al que dedicó su vida por décadas. Recientemente, el ahora diputado del Grupo Mixto en la Cámara Baja, ha dejado ver su indignación por el comportamiento de los miembros del que era su partido.
Desde que en febrero estalló el caso Koldo, José Luis Ábalos ha sido relegado al ostracismo por sus antiguos compañeros, subordinados y algunos superiores.
Por orden de Pedro Sánchez, fue expulsado del Grupo Parlamentario Socialista y relegado al Mixto. Además, el líder instó a Santos Cerdán, sucesor de Ábalos como secretario de Organización, a abrirle un expediente disciplinario con suspensión de militancia. Esto, por no renunciar a su escaño, lo que debería culminar con la retirada del carnet.
Desde entonces, el exministro ha seguido actuando en el Congreso como si aún fuera el diputado 121 del PSOE. Durante este tiempo, Ábalos ha votado consistentemente con su partido, pero ahora podría poner en riesgo el proyecto clave de Sánchez en los próximos meses: el concierto catalán.
El enfrentamiento entre Puente y Ábalos
Tras la auditoría encargada y difundida por el actual titular de Transportes, Óscar Puente, Ábalos declaró a ABC que “van a por mí”. Además, subrayó y que esto tendrá “consecuencias legales y políticas” que está estudiando, ya que considera que se ha intentado incriminarlo.
Su actitud como diputado en el Grupo Mixto cambiará: "Hasta ahora no me lo planteaba, no leía ni el orden del día, seguía la directriz del grupo parlamentario. Pero vista la actitud del partido, haré lo mismo", explicaba al digital.

Ábalos reconoció que "actuaba con seguidismo porque no correspondía disciplina al estar fuera del Grupo Parlamentario Socialista, pero vista la actitud tan poco presentable que han tenido…".
La investigación interna encargada por Puente ha superado todos los enfrentamientos previos con su partido, que lo suspendió de militancia.
Ábalos insiste en que el informe difundido no es una auditoría, sino un “compliance”. Explica que es como los que hacen empresas para identificar riesgos:
Es un mal precedente, porque no se pueden hacer investigaciones de este tipo habiendo una causa penal abierta, además está mal hecha y con mala intención.
Argumenta que un compliance “no se puede encargar a una unidad que depende de ti, porque no tiene independencia”. Asimismo, añade que “a ningún interrogado se le advirtió de que eso iba a ser público… Es una pasada en todos los sentidos”.
Ábalos exige que se investigue la compra de mascarillas que hizo Puente a su amigo, el del yate en Baleares
El exministro también cuestiona por qué no se realizan investigaciones similares en otros ministerios afectados por la misma investigación judicial, como Sanidad e Interior. Además, recuerda las publicaciones sobre Puente veraneando en un yate en Baleares, pagado por un empresario al que había comprado material contra el Covid para el Ayuntamiento de Valladolid, Sergio Zaitegui.









