Los sucesos acontecidos en Torre Pacheco no son un episodio aislado ni una anécdota sin importancia. Son el síntoma de una enfermedad política y social que ha sido sembrada deliberadamente por la izquierda y el globalismo: la inmigración ilegal, descontrolada, impuesta, y con nula voluntad de integración. Un modelo fallido que no sólo ha fracturado barrios enteros y generado inseguridad, sino que, además, ahora se convierte en la excusa perfecta para lanzar una cacería política contra VOX.
Porque eso es exactamente lo que se está orquestando desde las cloacas de Moncloa y del Ministerio del Interior que dirige Fernando Grande-Marlaska: una operación de manipulación mediática y persecución política sin precedentes en democracia. El objetivo no es otro que criminalizar a VOX y a sus votantes, a quienes se les quiere presentar como culpables de los disturbios y de una supuesta “escalada de odio”, cuando en realidad son los únicos que se han atrevido a denunciar lo que está ocurriendo en Torre Pacheco y en tantos otros municipios de España.
La verdad que quieren silenciar
¿Qué ha sucedido en Torre Pacheco? Lo que VOX y muchos vecinos llevan años advirtiendo: una población inmigrante desbordada, en su mayoría de origen magrebí, sin raíces ni respeto por nuestras leyes ni nuestras costumbres. Jóvenes violentos, muchos de ellos MENAs, campan a sus anchas con impunidad, sembrando el miedo, agrediendo, robando y desestabilizando la convivencia.
Cuando los vecinos se hartan y se defienden, el Gobierno, sus terminales mediáticas y sus ONGs afines no acusan a los agresores, sino a las víctimas. No investigan qué está fallando en las políticas de inmigración. No reconocen que el multiculturalismo impuesto ha sido un absoluto fracaso. No. La culpa es de VOX. Porque VOX lo denuncia, porque VOX da voz a los olvidados, porque VOX quiere cerrar los centros de MENAs y proteger a nuestros mayores, a nuestras mujeres, a nuestras calles.
Un plan orquestado desde el poder
Según han revelado diversas informaciones publicadas, y con un carácter sesgado y manipulado, televisiones públicas al servicio de Sanchismo, el grupo PRISA que ejerce de medio oficial del PSOE, desde periódicos supuestamente de derechas y que ya nadie lee, con las directrices dadas desde Moncloa e Interior, se llevan días maniobrando para montar una campaña institucional, mediática y judicial contra VOX. Lo hacen justo ahora, en un momento de máxima debilidad del Gobierno por los escándalos de corrupción que afectan a su entorno más cercano: Begoña Gómez, David Sánchez, Koldo García, José Luis Ábalos, Santos Cerdán, Paca Armengol, Ángel Víctor Torres, Salvador Illa, Felix Bolaños…
Lo hacen porque necesitan desviar la atención, crear un enemigo interior, polarizar a la sociedad e intentar resucitar el viejo espantajo del “fascismo”, ese mismo cuento que llevan décadas repitiendo, aunque ya no engañen a nadie salvo a sus feligreses mediocres y subvencionados.







