Hoy es Viernes Santo, se conmemora el sacrificio martirial de Nuestro Señor Jesucristo en el Calvario, que se renueva en cada Misa en cualquier punto del mundo. Habiendo amado a los suyos en el mundo, los amó hasta el extremo ( Jn 13.1) Desde el ambón de la redención que es la Cruz, Jesús nos dirige a todos siete palabras y en la primera de ellas, demostrará esa prueba de amor extremado que es el perdón “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”. Eso ocurrió en el año 33, 1903 años después, España se convertía en un nuevo Getsemaní y nuevos gólgotas surgían por las esquinas de España donde los mejores españoles eran martirizados a imitación del sacrificio de Cristo y morían con el perdón a sus verdugos en sus labios. Entre ellos, los restos de 70 Beatos y 49 Siervos de Dios reposan en el Valle De Los Caídos. Hoy vemos con extrema indignación cómo los que predican desde los ambones de las catedrales diocesanas la fe que ellos defendieron con su vida, no defienden, no ya con extrema, sino con una mínima justicia, la Basílica donde se les reza y el cementerio que comparten con otros héroes de la cruzada y combatientes del otro bando, enterrados juntos en abrazo eterno entre españoles.
Todo forma parte de un timo del gobierno cuyas víctimas somos los católicos en el que los obispos han actuado de anzuelo, involuntario ¿quién sabe? para el timador creyéndose, en el mejor de los casos, más listos que ellos y que los inocentes timados. La Gaceta ya advertía de ello en aquel 14 de octubre de 2024 cuando se producía el acelerón en las intenciones del gobierno socialista de desacralizar y “resignificar” el Valle y ha seguido informando en la medida que la presión del gobierno sobre el valle requería. Primero vino el anuncio de que el Padre Cantera sería “relevado” como prior del Valle de los Caídos el 21 de marzo de este año . Después, pasados pocos días, medios afines al gobierno filtraban las coordenadas básicas de la profanación – se mantienen la cruz y los monjes, Culto sólo debajo de la cúpula al que se entraría por los túneles, museo memorialístico en la nave – Los Obispos negaron en su asamblea plenaria que tal acuerdo estuviera finiquitado, hablaban de sólo un proceso de negociación, al que apoyaban todos unánimemente, mientras nos llamaban a los desconfiados alarmistas y nos echaban a la Cope encima. El obispo de Oviedo Jesús Sáiz rompe la unanimidad con una sentida carta al ABC defendiendo la integridad del Valle muy obispalmente, eso sí, mientras que más obispalmente Munilla nos intenta convencer en su canal de Youtube de los esfuerzos de la episcopalidad en salvar el Valle a pesar de la falta de competencias en el asunto. Pero el trilero gobierno socialista, aplica la última fase del timo, y levanta la bolita que se escondía debajo de la mitra y deja en vergüenza al anzuelo frente al timado, suspende la comisión de investigación sobre los casos de abusos y publica el concurso de ideas para la profanación del Valle De Los Caídos. Podría ser una versión trilera del juego de las chapas , tan típico de los viernes santos, si no fuera porque el engaño del gobierno era seguro y no había ningún azar en el que ganar nada.
Sobre este juego se lee en Internet ( Infobae) El juego de las Caras parecen tener su origen en el primer Viernes Santo, pues los romanos despojaron a Jesús de sus vestiduras y se las jugaron a los dados. Una segunda hipótesis es que Judas se jugó las treinta monedas con las que entregó a Cristo, mientras que una tercera habla de que los soldados romanos pagaron monedas por la túnica de Jesús que habría sido subastada, por lo que solo se juega en Semana Santa. Cualquiera de las tres hipótesis nos encaja, por desgracia, en alguna de las motivaciones de la actitud de los nuevos apostadores. Mientras que en el juego de las caras o las chapas se apuesta el dinero a cara o cruz, en el caso del Valle de los Caídos se nos ha querido convencer de que había dos caras distintas en la moneda cuando el gobierno jugaba con una solo, la de Sánchez esculpida en los dos lados de la moneda. Y los obispos han querido salvar la cara diciéndonos que han salvado la Cruz.
Según el proyecto de profanación conocido el 15 de abril, una de las túnicas que se han perdido en el juego de las chapas de El Valle han sido las capillas de la nave y la del Sepulcro. El plan del gobierno se extiende por toda la Basílica e impediría la visita a esas hornacinas. No sabemos cuantas monedas de plata, si treinta o treinta millones tienen la culpa de tamaña infamia. Lo que sí sabemos es cuántos mártires españoles hay detrás de cada una de esas capillas que quedarían reservadas a mayor gloria de la museografía frentepopulista. A derecha e izquierda de la nave central hay seis capillas dedicadas a 6 advocaciones españolas de la Virgen, África, Pilar y Merced a un lado, Inmaculada Carmen y Loreto al otro. En la capilla del Pilar se encuentran los restos de 23 beatos y 16 Siervos de Dios. El resto de ellos están en la Capilla del Santísimo y del Sepulcro. Entre ellos tres de las Hermanas Salesas, las Visitandinas, de las siete que fueron martirizadas en aquel 1936, María Cecilia, María Ángeles y Josefa María.







