La industria del motor anda un poco como pollo sin cabeza a la hora de decidir su estrategia para los próximos años, entre anuncios y rectificaciones sobre electrificación. Modelos híbridos y motores de combustión y plazos y fechas para ponerla en marcha.
El mundo de las dos ruedas no es ajeno a este baile de la yenka, adelante, atrás, un dos, tres. Y en medio de la confusión, los que más claro parecen tenerlo son los fabricantes chinos que están dando los pasos para hacerse con el mercado mundial de las motos.
Esto puede sonar extraño. Incluso podemos tomarlo a broma y reírnos al pensar que marcas de motos como Loncin, que apenas conocemos, puedan un día desbancar a las todopoderosas Honda o BMW.
Pero la historia se repite, porque en los años 60 nos reíamos de las motos japonesas y hay que ver dónde han llegado.
100% eléctrico en 2040
Ahora Honda, como ya han hecho muchos otros constructores, ha puesto fecha para decir adiós a las motos de combustión. Pero tal vez para no pillarse las manos esa fecha será 2040, si mientras tanto no cambian de opinión.
Honda es el mayor fabricante de motos del mundo. Controla de forma dominante casi todos los mercados, desde los scooters, a las motos de carretera, deportivas, trail y motos de campo.
La anunciada electrificación afecta a todos los segmentos porque su flota será ya totalmente eléctrica dentro de 16 años.
En abril, Honda explicaba que "no ha cambiado su creencia de que los vehículos eléctricos son la solución más efectiva. El objetivo de electrificación para el 100% de sus ventas mundiales de vehículos en 2040 permanece sin cambios”.
Sí señala la marca japonesa en su comunicado que los e-Fuels son “intrigantes”. Pero que su desarrollo todavía está demasiado verde como para basar su en ellos su planificación.
Adiós a las deportivas de gran cilindrada
Al mismo tiempo, algunos sectores, como el de las motos deportivas de gran cilindrada no es que tengan un mal futuro. Es que su presente es más que dudoso.
Y gran parte del problema parece ser el precio. Suzuki ha decidido dejar de fabricar, también en Japón, su mítica GSX-R 1000 y la Yamaha R1 también ha desaparecido.
Las deportivas de gran cilindrada ya no se venden y han dejado de ser rentables para las marcas. Y es que su precio supera los 20.000 euros.








