La patronal valenciana de la construcción defiende la bajada de la edad para empezar a trabajar en las obras a los 16 años ante la falta de mano de obra. El sector necesita 60.000 nuevos trabajadores para hacer frente a las obras en marcha en Valencia, Alicante y Castellón, una cifra que refleja la magnitud del problema al que se enfrenta la construcción valenciana.
En España, los menores de 16 años tienen prohibido trabajar en cualquier sector, salvo en espectáculos públicos. Para los jóvenes de 16 y 17 años, el Estatuto de los Trabajadores prohíbe taxativamente todas las actividades consideradas peligrosas, insalubres, nocturnas o que requieran un esfuerzo físico excesivo.
La Federación Valenciana de Empresarios de la Construcción (Fevec) y la Federación de Contratistas de Obras de la Administración de la Comunitat Valenciana (Fecoval) coinciden en que es necesario recuperar la figura del aprendiz de obra y permitir a los jóvenes de entre 16 y 18 años entrar en el sector en tareas que "no conlleven riesgo", y reclaman al Gobierno el cambio normativo.
Francisco Zamora, presidente de Fevec, apunta que hay jóvenes que no tienen ganas de estudiar, pero tienen que buscar una salida profesional para el futuro. "Es una opción que vengan a la construcción. Antes existía la figura del pinche de obra que ayudaba al peón. Siempre con la garantía de que no estén en zonas peligrosas como en andamios ni que utilicen herramientas de corte. También hay inmigrantes de menos de 18 años que podrían incorporarse", explica.
José Luis Santa Isabel, presidente de Fecoval, defiende que es una buena opción: "Históricamente siempre ha existido el aprendiz, que entraba con 16 años. Los chavales de 16 años ya son mayores. El sector necesita captar gente joven. Hay chicos de 16 años que tienen claro que no quieren estudiar y esta es una buena salida. El problema es que los sindicatos se oponen", señala Santa Isabel.
Los sindicatos, por su parte, se oponen a la medida por la seguridad de los jóvenes. Cristina Solera, secretaria de Acción Sindical y Salud Laboral de CCOO del Hábitat del País Valencià, advierte de que el convenio general de la construcción prohíbe trabajar a los menores de 18 años por la peligrosidad. Natividad Morilla, secretaria del Sector Construcción y Minería de UGT PV, subraya que el problema de la falta de mano de obra en el sector son los salarios, con un peón cobrando unos 1.200 euros netos y un sueldo que ronda entre los 18.000 y los 19.000 euros brutos al año.
La construcción española atraviesa una crisis estructural de trabajadores. Según BBVA Research, las vacantes sin cubrir se han cuadriplicado entre 2016 y 2026. Tras el estallido de la burbuja inmobiliaria y la travesía por el desierto que vivió el sector entre 2008 y 2015, miles de trabajadores de la construcción cambiaron de profesión y no se produjo un relevo generacional.
Mientras en 2007 el 20% de los albañiles tenía menos de 30 años, actualmente ese porcentaje apenas alcanza el 5%. En contraposición, más del 65% de los trabajadores supera los 45 años. Los jóvenes han perdido interés en los oficios tradicionales y prefieren carreras universitarias o empleos tecnológicos. El 70% de las vacantes en albañilería, fontanería y electricidad no se cubren en menos de 30 días.