Más de un cuarto de la población valenciana lleva años sin cobertura médica completa. Son 1,5 millones de personas. Viven en zonas turísticas de Alicante y en comarcas del interior de Valencia. Y hasta ahora, nadie había puesto sobre la mesa una respuesta a la altura del problema.
La Conselleria de Sanitat, liderada por Marciano Gómez, ha puesto en marcha un concurso de méritos para cubrir 831 vacantes médicas en zonas de difícil cobertura. Sin examen. Sin oposición. Una fórmula ya testada en la estabilización de interinos del año pasado y que Gómez quiere consolidar como herramienta habitual para los próximos procesos de 2026.
El grueso de las plazas, 720, se concentra en departamentos de salud de zonas turísticas: Elda, Orihuela, Torrevieja, Dénia y Vinaròs. Las 111 restantes corresponden a comarcas del interior, incluyendo Requena y el área de salud de Ademuz. Territorios que no son remotos por capricho, sino por abandono acumulado.
Los datos son difíciles de disimular. Torrevieja acumula 141 vacantes hospitalarias. Orihuela, 116. Elda, 115. Incluso Dénia, lejos de ser una comarca aislada, tiene 76 plazas médicas libres en su hospital y 46 más en ambulatorios. No son cifras menores. Son agujeros en el sistema.
Por especialidades, Medicina Familiar y Comunitaria encabeza la lista con 186 vacantes. Una especialidad históricamente infravalorada en sueldo y reconocimiento, cuya bolsa lleva años vacía. Le siguen los médicos de Urgencias Hospitalarias, con 99 plazas sin cubrir en hospitales que durante el verano atienden a miles de turistas. También se buscan psicólogos clínicos (66), pediatras de Atención Primaria (53) y psiquiatras (46), entre otras especialidades.
El concurso ha despertado un interés notable. Son 2.619 los facultativos presentados. Hay plazas con hasta 102 candidatos, como el puesto de Atención Primaria en Alcalà de Xivert. La Conselleria lo califica de éxito. Y hay razones para el optimismo: si los números acompañan, la mayoría de vacantes podrían quedar cubiertas antes de que acabe el proceso.
Mercedes Hurtado, presidenta del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Valencia, recibió el anuncio de Gómez en su propio acto de toma de posesión. La señal es clara. La Conselleria no solo actúa. También escucha.
Queda pendiente, eso sí, la resolución definitiva. Y queda pendiente, sobre todo, que esta fórmula no sea un parche puntual sino el inicio de una política sanitaria que ponga fin a décadas de déficit estructural en zonas que, durante demasiado tiempo, han sido las grandes olvidadas del sistema.