La Comunitat Valenciana cerró marzo con 288.162 personas desempleadas. Son 2.467 menos que en febrero. Un descenso del 0,8% que encadena dos meses consecutivos a la baja y sitúa el paro en su nivel más bajo en un mes de marzo desde 2008.
El dato tiene peso histórico. Desde que existe serie comparable, en 1996, el paro ha bajado en marzo quince veces en la región. Solo ha subido en seis. El último mes se suma a la tendencia mayoritaria.
Por provincias, las tres registraron caídas. Alicante lideró el descenso con 1.213 parados menos. Valencia sumó 879 desempleados menos y Castellón, 375. No hubo ninguna excepción territorial.
Por sectores, Servicios concentró la mayor parte de la bajada con 1.658 desempleados menos. Le siguieron Industria, con 310 menos, y Construcción, con 658 menos. Agricultura redujo su cifra en 42 personas. Solo el colectivo sin empleo anterior aumentó, con 201 personas más.
En cuanto al perfil de los desempleados, las mujeres siguen siendo mayoría. En marzo había 176.955 mujeres paradas frente a 111.207 hombres. Ambos colectivos redujeron su cifra respecto al mes anterior.
La contratación también acompañó. En marzo se firmaron 118.624 contratos en la Comunitat, un 10,5% más que en el mismo mes de 2025. De ellos, 62.168 fueron indefinidos, un 15% más que hace un año. Los temporales crecieron un 5,9%.
Sin embargo, no todo el cuadro es positivo. El paro entre los menores de 25 años aumentó en 238 personas respecto a febrero, un 1,3% más. Es un dato que rompe la tendencia general y que conviene seguir de cerca.
Tampoco hay que perder de vista la escala. El descenso de marzo de este año es inferior al registrado en el mismo mes de 2024, cuando cayeron 33.405 parados a nivel nacional, y al de 2023, con 48.755 menos. La mejoría existe, pero su ritmo se modera.
En el conjunto del último año, el desempleo en la Comunitat acumula una caída de 19.440 personas, lo que equivale a un 6,3% menos. La dirección es clara. La velocidad, algo más discreta.