El derbi madrileño entre el Atlético de Madrid y el Real Madrid no solo estuvo marcado por lo que sucedió en el campo, sino también por los incidentes en la grada. Tras el gol de Eder Militao, Thibaut Courtois celebró mirando hacia los aficionados rojiblancos, quienes lo tomaron como una provocación. Desde la grada se escuchaban insultos y algunos hinchas comenzaron a lanzar objetos hacia el portero, lo que forzó al árbitro a detener el partido durante 20 minutos.
Koke y Simeone señalaron, al finalizar el encuentro, que el comportamiento de Thibaut Courtois pudo haber incitado a la afición, lo que encendió la tensión. Sin embargo, el comportamiento de los ultras con el lanzamiento de objetos fue claramente inaceptable. A pesar de la intervención de la megafonía para calmar la situación, los incidentes continuaron, lo que llevó al colegiado a interrumpir el juego temporalmente.
Dani Carvajal ejerce de capitán
En los minutos finales del partido, con el marcador igualado 1-1, otro objeto fue lanzado desde la grada hacia la portería defendida por Thibaut Courtois. Esta vez, Dani Carvajal, en un gesto de responsabilidad, recogió el objeto y lo retiró sin que el árbitro lo notara. Si el colegiado hubiera visto el incidente, el partido podría haber sido suspendido de manera definitiva.








